Natación segura en el mar: lo que los navegantes deben saber sobre las boyas

Diseñada para nadadores de aguas abiertas, la mochila BuddySwim combina transporte en mochila, flotabilidad y espacio impermeable. Mayor visibilidad, seguridad en el mar y funcionalidad en tierra: céntrate en sus usos náuticos y sus límites.

Versátil y bien pensada, la boya mochila BuddySwim atrae la atención de nadadores y navegantes por sus funciones híbridas. Aquí tienes un análisis detallado de sus características técnicas, sus usos en el agua y sus limitaciones.

Un volumen útil y una línea de flotación bien dimensionada

Con sus 28 litros de capacidad, esta bolsa boya ofrece flotabilidad suficiente para proporcionar apoyo temporal a un adulto. Sus dimensiones infladas (36 x 58 cm) facilitan su localización desde una embarcación. Aunque no está homologada como ayuda a la flotabilidad (norma ISO 12402), puede utilizarse como flotador de reserva en caso de fatiga o para señalización en el mar.

Doble cámara de aire para mayor seguridad

El BuddySwim incorpora dos cámaras separadas: una para el almacenamiento en seco y otra para la flotación. Este sistema impide que entre aire en la bolsa estanca y garantiza una estabilidad constante. Inflar y desinflar el BuddySwim es rápido y fácil gracias a una válvula doble, muy útil para el uso diario.

Transporte en tierra: mochila práctica

El arnés desmontable convierte la boya en una auténtica mochila. Dos correas acolchadas para los hombros y un cinturón ajustable (de 58 a 110 cm) hacen que sea cómoda de llevar a pie. Sin embargo, varios usuarios han señalado que le falta una correa de pecho para mayor estabilidad al correr o montar en bicicleta.

Un compartimento seco, pero sin clasificación IP

El espacio de almacenamiento es estanco mediante un cierre enrollable, como en las bolsas impermeables. Aunque no se especifica el grado de protección (IP), el sistema ofrece una protección eficaz para teléfonos, ropa y llaves si se respetan las tres vueltas recomendadas. La malla exterior permite guardar objetos a los que no les importa la humedad, como una botella de agua.

Resistencia de los materiales y retroalimentación

Fabricada con nailon recubierto, la BuddySwim inspira confianza. Varios comentarios señalan su buena resistencia a la abrasión y al transporte de cargas medias. El tejido parece robusto, pero no se facilitan datos sobre su resistencia a largo plazo a los rayos UV o al agua salada.

Visibilidad óptima para nadar en el mar

El color naranja fluorescente, combinado con su gran superficie y su posición elevada en el agua, hace que sea fácil de detectar, pero hay otros 2 oculadores disponibles. Es un accesorio muy popular entre los acompañantes en tierra o en barco, sobre todo en zonas mixtas de natación y navegación. En algunas versiones se incluye un silbato, una ventaja para las señales de emergencia.

La mochila Buoy Drybag BuddySwim está disponible por 49,90 euros.

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