Con el Loxo 30 Open, cuya botadura está prevista para enero de 2027, Pogo Structures no solo presenta una nueva embarcación a motor. El astillero bretón pone de relieve una reflexión más amplia sobre el consumo energético, la versatilidad de las unidades de trabajo y la adaptación a las futuras exigencias del sector marítimo. Detrás de este casco de 9 metros se esconden varios retos que interesan directamente tanto a los operadores profesionales como a los navegantes de recreo.
¿Cómo reducir el consumo de una embarcación a motor sin renunciar a su uso?
El aumento del precio de los combustibles empuja a los operadores a buscar embarcaciones capaces de navegar de forma eficiente con potencias limitadas. Esta cuestión también afecta a los navegantes de recreo que desean ampliar su radio de acción sin tener que repostar con tanta frecuencia.

Para dar respuesta a esta ecuación, el Loxo 30 Open cuenta con un casco diseñado para navegar principalmente entre 15 y 20 nudos. El astillero señala que su geometría permite alcanzar la velocidad de planeo con poca potencia, gracias a un diseño híbrido del casco combinado con un peso reducido.
El fabricante anuncia una reducción del consumo de hasta un 40 % en comparación con unidades similares. Para los profesionales del transporte de pasajeros, los clubes náuticos o los centros de buceo, este dato influye directamente en los costes de explotación. Para un navegante de recreo, repercute en la autonomía y en el presupuesto anual de navegación.
No obstante, este enfoque presenta una limitación habitual: un casco optimizado para un rango de velocidad determinado deberá demostrar su eficacia en diversas condiciones del mar y en programas muy diferentes.
¿Por qué la construcción con materiales compuestos sigue siendo un factor clave para la eficiencia energética?
La reducción del peso sigue siendo una de las medidas más eficaces para limitar la potencia instalada. El Loxo 30 Open utiliza una estructura tipo sándwich de material compuesto fabricada mediante infusión al vacío. Esta tecnología combina capas de fibra de vidrio y poliéster alrededor de un núcleo de espuma. El proceso permite controlar la cantidad de resina utilizada, al tiempo que mejora la relación rigidez-peso.
Para los profesionales que utilizan intensivamente su embarcación, la resistencia a la fatiga estructural es un factor importante. Los ciclos repetidos de navegación, los atraques frecuentes o las operaciones comerciales someten a los cascos a un gran esfuerzo.

La principal ventaja de esta estructura radica en la combinación de un peso reducido y una gran rigidez. Por otro lado, la reparación de un sándwich compuesto requiere conocimientos específicos, así como un buen dominio de las técnicas de estratificación.
Los vehículos eléctricos e híbridos: ¿qué perspectivas hay para las embarcaciones profesionales?
La normativa medioambiental está evolucionando progresivamente en varias zonas costeras y espacios protegidos. Esta tendencia lleva a muchos operadores a anticiparse a la llegada de sistemas de propulsión alternativos.
La LOXO 30 Open se ha diseñado para admitir motores fuera borda térmicos de 150 caballos, así como soluciones eléctricas. Este aspecto resulta especialmente interesante para los operadores que trabajan en zonas sensibles desde el punto de vista medioambiental.
De hecho, el primer ejemplar se incorporará a la empresa Bleu Evasion para garantizar el transporte de pasajeros en el Parque Nacional de las Calanques de Marsella a partir de enero de 2027. Este ámbito de explotación constituye un caso de uso representativo de las expectativas actuales: reducción del consumo, comodidad de los pasajeros y limitación de las molestias.
No obstante, la cuestión de la autonomía sigue siendo fundamental en el caso de los vehículos eléctricos. Los operadores deben tener en cuenta la capacidad de las baterías, las infraestructuras de recarga disponibles y los tiempos de inactividad.
¿Puede una plataforma modular sustituir a varias embarcaciones especializadas?
El mercado profesional evoluciona hacia una mayor versatilidad. Los operadores suelen buscar rentabilizar sus inversiones diversificando sus actividades en función de las estaciones.

El Loxo 30 Open cuenta con una arquitectura abierta y modulable. Su cubierta permite plantearse configuraciones adaptadas al transporte de pasajeros, al buceo, a la vigilancia marítima, a las actividades portuarias, a la pesca profesional o incluso a los clubes náuticos.
Esta modularidad presenta varias ventajas. Reduce la necesidad de disponer de varias unidades especializadas y facilita la adaptación a los cambios en la actividad. Para un operador, esto puede suponer una optimización del índice de utilización del barco.
Sin embargo, este enfoque exige una reflexión en profundidad sobre la distribución del espacio. Cada misión tiene sus propias limitaciones en materia de ergonomía, circulación a bordo, almacenamiento o seguridad de los pasajeros.
Comodidad y seguridad: criterios que han cobrado tanta importancia como el rendimiento
El mero rendimiento ya no basta para definir un barco profesional moderno. La comodidad de los pasajeros y la seguridad ocupan ahora un lugar decisivo en los pliegos de condiciones.
El Loxo 30 Open cuenta con entradas de agua estrechas diseñadas para mejorar la navegación entre el oleaje. Su popa de gran flotabilidad contribuye a la estabilidad, mientras que una pequeña quilla ayuda a mantener el rumbo.
El astillero señala que el comportamiento del barco sigue siendo estable incluso con doce pasajeros y un capitán a bordo. Esta capacidad total de trece personas se adapta a numerosos usos profesionales en la costa.
En cuanto a la seguridad pasiva, se han anunciado varios elementos: mamparos estancos y compartimentos de flotabilidad integrados en la estructura. Estos dispositivos tienen por objeto preservar la capacidad de supervivencia de la embarcación en caso de avería grave.
Una anchura que permite su transporte: una ventaja que a menudo se subestima
Con una anchura de 2,55 metros, el Loxo 30 Open sigue siendo apto para el transporte por carretera sin necesidad de recurrir a los convoyes excepcionales que suelen ser necesarios para embarcaciones más anchas.
Esta característica resulta de gran interés para los profesionales que desplazan sus embarcaciones entre varias zonas de actividad. Además, facilita el invernaje o las operaciones de mantenimiento. Para los navegantes de recreo, esta anchura ofrece la posibilidad de remolcar la embarcación a diferentes zonas de navegación, desde Bretaña hasta el Mediterráneo, sin depender exclusivamente de un puerto de amarre.
Con una eslora de 9 metros, capacidad para trece personas y una potencia anunciada de 150 caballos, el Loxo 30 Open ilustra una tendencia fundamental en el sector náutico: diseñar embarcaciones capaces de cumplir múltiples funciones sin descuidar el control del consumo energético. Su puesta en servicio, prevista para enero de 2027, permitirá evaluar la idoneidad de estas decisiones técnicas en condiciones reales de funcionamiento.

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