El «open», el barco polivalente para la pesca
Muy extendido entre los pescadores de alta mar, el barco abierto con consola central Ofrece una excelente libertad de movimiento a bordo. Esta configuración permite desplazarse fácilmente de proa a popa e incluso rodear la consola durante un combate.
Es ideal para la pesca con señuelos, con jig, en vertical, para el dentón o incluso para buscar bancos de atún. Un modelo que se sitúa entre 5,50 y 6,50 m Suele ser una buena opción para la pesca costera en grupos de dos o tres personas.
Opta por una cabina despejada, bordas lo suficientemente altas, muchos espacios de almacenamiento y una consola que no ocupe espacio innecesariamente en la zona de pesca.
La embarcación semirrígida, práctica y apta para la navegación
El semirrígido Me atrae por su estabilidad, su ligereza y sus prestaciones en el mar. Es fácil de transportar y de botar al agua cuando tiene unas dimensiones razonables, y además permite llegar rápidamente a los puntos de pesca.
Su principal inconveniente radica en el espacio que ocupan los flotadores y en que su capacidad de almacenamiento suele ser inferior a la de una embarcación de casco rígido equivalente. Los pescadores que utilicen muchos señuelos también deberán prestar atención a los anzuelos que se encuentren cerca de los flotadores.

El timonel para pescar todo el año
Para los pescadores que salen a pescar en otoño e invierno o que navegan por zonas habitualmente expuestas al viento y a las salpicaduras del mar, el barco con timonel tiene argumentos de peso.
Su cabina ofrece una protección apreciable durante la navegación, mientras que su amplia bañera trasera sigue siendo ideal para las técnicas de pesca a la deriva, con cebo vivo o al curricán. Por otro lado, la embarcación suele ser más pesada y ofrece menos libertad de movimiento que una embarcación abierta.
¿Qué tamaño hay que elegir para pescar en el mar?
Para la navegación costera, las embarcaciones de De 5,50 a 6,50 m constituyen una categoría especialmente versátil. Siguen siendo relativamente fáciles de maniobrar y, dependiendo de su peso y configuración, pueden transportarse en remolque.
Para alejarse más de la costa o realizar salidas más largas, una embarcación más grande aportará mayor comodidad, autonomía y capacidad de carga. Sin embargo, también aumentarán los gastos de combustible, mantenimiento, almacenamiento invernal y aparcamiento.
El equipo imprescindible para la pesca
Una embarcación destinada a la pesca debe ser, ante todo, funcional. Los soportes para cañas, los cofres, el vivero, la nevera, la bomba de lavado y una amplia superficie de cubierta facilitan considerablemente la vida a bordo.
La electrónica también se ha convertido en algo imprescindible. Un buen combinado de sonda y GPS , correctamente acoplado a su sonda, permite localizar estructuras, desniveles y peces. Una radio VHF fija o portátil complementa de forma útil el equipo. Para ciertos tipos de pesca con señuelos, la posibilidad de instalar un motor eléctrico delantero también puede marcar la diferencia.

Ten en cuenta el presupuesto total antes de comprar
El precio de venta de la embarcación es solo una parte de la inversión. La motorización, la electrónica, el equipamiento de seguridad, el seguro, el mantenimiento, el combustible, el remolque o la plaza en el puerto deben incluirse en el presupuesto.
Por lo tanto, antes de elegir, es mejor determinar con precisión cuáles son tus necesidades. Para la pesca costera en el Mediterráneo , una embarcación abierta o semirrígida de unos 6 m suele ser una solución especialmente versátil. En las costas más expuestas o para navegar durante todo el año, el timonel puede resultar más adecuado.
Al fin y al cabo, el mejor barco de pesca no tiene por qué ser necesariamente el más grande ni el más potente: es aquel que se adapta realmente a tus técnicas, a tu zona de navegación y a la frecuencia de tus salidas.

/ 







