Vela e industria náutica: el 65% de las mujeres denuncian discriminación

Discriminación: la cuestión ya no es si existe, sino cómo actuar © Maxime Leriche

Un estudio internacional realizado por The Magenta Project arroja un panorama desigual. Aunque la representación femenina está aumentando al más alto nivel, la discriminación sigue siendo moneda corriente en los clubes y en la industria náutica. Seis años después de una evaluación inicial de la situación, los cambios parecen limitados.

La vela presume de tripulaciones mixtas en la Copa América, mujeres al timón de la Vendée Globe y equipos que compiten en la SailGP. Pero detrás de estas imágenes, la realidad cotidiana descrita por el nuevo estudio muestra una brecha persistente entre el escaparate internacional y la realidad sobre el terreno.

Publicada por The Magenta Project, en colaboración con 11th Hour Racing y World Sailing, la encuesta se basa en casi 2500 respuestas de 68 países. Es el análisis más exhaustivo realizado desde la Revisión Estratégica publicada en 2019 por el World Sailing Trust.

el 65% de los encuestados afirma haber sufrido discriminación

La cifra central es llamativa: el 65% de los encuestados afirma haber sufrido algún tipo de discriminación en la vela o en el ecosistema profesional que la rodea, ya sea en los astilleros, la arquitectura, la fabricación de velas, la dirección de regatas, el entrenamiento o las tecnologías marinas.

El sexismo sigue siendo la forma de discriminación más extendida. Fue mencionada por el 55% de los encuestados y por más del 85% de las mujeres. Además, el 38% considera que el racismo sigue siendo un problema en el sector, el 30% menciona la discriminación por edad y el 35% las cuestiones relacionadas con la discapacidad.

Casi el 43% afirma haberse sentido fuera de lugar o no bienvenido en un club o en un evento náutico.

Percepción de mejora en la cúpula

Al mismo tiempo, el 83% de los encuestados cree que la representación femenina ha mejorado en los últimos cinco años. La apertura de la Copa América Femenina y la presencia de mujeres navegantes al frente de proyectos oceánicos simbolizan esta evolución.

Sin embargo, el 75 % de las mujeres encuestadas sigue creyendo que el equilibrio de género sigue siendo un problema, frente al 80 % en 2019. La brecha se ha reducido, pero solo marginalmente.

El estudio pone de manifiesto un fenómeno claro: los progresos visibles al más alto nivel no se traducen automáticamente en progresos en los clubes, los centros de formación y las estructuras profesionales intermedias.

Una diferencia salarial del 29

La cuestión económica sigue siendo clave. La mediana de los ingresos anuales declarados por las mujeres es de 35.000 dólares, frente a los 49.000 de los hombres, una diferencia del 29%. En el día a día, la diferencia es del 22%.

El análisis indica que esta diferencia se explica más por las diferencias de acceso a las funciones y los niveles de experiencia que por una diferencia de retribución para puestos equivalentes.

Más del 40% de las mujeres consideran que no están representadas en los puestos directivos del sector náutico, y el 59% se sienten ausentes de los puestos directivos del sector náutico en general.

Clubes, inclusión y sentido de pertenencia

La inclusión en los clubes sigue siendo un tema delicado. Casi el 60% de las mujeres y más del 60% de las personas no binarias consideran que los clubes náuticos no incluyen a todos los perfiles.

Casi el 60% de las mujeres afirman haber cambiado su comportamiento para sentirse aceptadas, en comparación con aproximadamente la mitad de los encuestados de todas las categorías.

El informe también destaca la falta de apoyo. el 67% de los encuestados no conocía ningún programa de tutoría en el sector, y el 55% afirmó no tener un mentor.

La información y las políticas internas siguen siendo insuficientes

Los datos relativos a la protección de los profesionales plantean otras cuestiones.

el 49% de los encuestados desconocía la existencia de un sistema de denuncia de la violencia, el abuso o el acoso. el 42% afirmó tener conocimiento de incidentes de violencia no accidental en la comunidad náutica.

Más del 42% afirma que su organización no cuenta con una persona identificada como responsable de las cuestiones de diversidad e inclusión, y el 30% afirma que su club no dispone de una política de igualdad formalizada.

Además de sus conclusiones, el estudio establece una serie de ámbitos de actuación. En particular, recomienda condicionar determinadas financiaciones a la introducción de prácticas inclusivas, hacer más transparentes las escalas salariales, estructurar la tutoría más allá de los programas de acceso a la carrera y adaptar las trayectorias profesionales a las limitaciones familiares.

El estudio también nos invita a medir no sólo la representación, sino también el sentido de pertenencia, la retención y la progresión de los perfiles infrarrepresentados.

Para World Sailing, que señala que ha creado un Consejo de Administración con representación paritaria, el reto ahora es traducir los avances institucionales en cambios concretos sobre el terreno. Porque en estos momentos, la cuestión ya no es si el tema existe, sino cómo actuar.

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