FTX110 de Humphreys Yacht Design: un yate de 33 m diseñado para largas travesías

Humphreys Yacht Design ha presentado una nueva serie de yates a motor denominada Fast-Transit Explorer Series. El primer modelo, el FTX110, cuenta con un casco de planeo profundo y propulsión IPS de triple motor. Detrás de las cifras de velocidad, el astillero británico busca ante todo responder a las exigencias del crucero oceánico rápido.

Navegar rápido sin sacrificar la autonomía sigue siendo un ejercicio complicado para los yates de vela de más de 30 metros. Con su nuevo FTX110, Humphreys Yacht Design intenta encontrar un compromiso entre velocidad de tránsito, autonomía y navegabilidad. Este proyecto de 33,81 metros es el primero de una nueva gama denominada Fast-Transit Explorer Series, anunciada entre 50 y 110 pies.

Un casco planeador diseñado para largas distancias

El corazón del proyecto es un casco en V profunda basado en el trabajo de la firma británica en yates rápidos de alta mar. Humphreys Yacht Design explica que ha utilizado la arquitectura desarrollada para el proyecto Ermis², un superyate de carbono de 38 metros capaz de alcanzar los 58 nudos.

Pero aquí, las especificaciones cambian. El objetivo ya no es la velocidad punta pura. El principal objetivo del FTX110 es mantener altas velocidades de crucero, manteniendo bajo control el consumo de combustible entre 20 y 30 nudos.

Tom Humphreys resume este enfoque: "El FTX110 utiliza la misma plataforma de casco de planeo en V profunda, pero con una velocidad máxima más moderada y centrada en la eficiencia energética entre 20 y 30 nudos explica el codirector de la empresa británica.

Para los navegantes acostumbrados a largas travesías en el Mediterráneo o en archipiélagos remotos, esta filosofía responde a un problema bien conocido: reducir los tiempos de tránsito sin depender del repostaje permanente.

Alcance inusual para un yate de 33 metros

El fabricante ha anunciado varios perfiles de navegación. A 20 nudos, el FTX110 asegura una autonomía de unas 1.000 millas náuticas. A velocidades de desplazamiento de unos 12 nudos, la autonomía superaría las 2.000 millas náuticas.

En esta categoría de yates de planeo de 180 GT, estas cifras siguen siendo significativas. Muchos yates comparables se centran más en el rendimiento instantáneo o el volumen interior, en detrimento del combustible a bordo y la eficiencia hidrodinámica.

Esta autonomía abre rutas más largas sin escalas frecuentes. Una travesía del Atlántico sigue estando fuera del alcance de un yate de planeo clásico, pero rutas como las Canarias, las Azores o el Mediterráneo oriental resultan más coherentes con un ritmo de crucero sostenido.

El astillero combina esta autonomía con un sistema de propulsión compuesto por tres Volvo Penta IPS 2700 con un sistema SCR compatible con IMO Tier III. Esta elección técnica responde también a las crecientes restricciones medioambientales en determinadas zonas costeras y puertos europeos.

El retorno de la cubierta trasera en contacto directo con el agua

El otro eje del proyecto son los usos a bordo. Humphreys presenta una cabina de popa muy baja con acceso directo a la plataforma de baño.

Esta disposición es de especial interés para los programas centrados en el submarinismo, los fondeos prolongados o los deportes náuticos. El garaje y las zonas de manipulación deben permitir botar rápidamente las embarcaciones auxiliares y los juguetes.

En los yates rápidos modernos, la proliferación de garajes, clubes de playa y plataformas sumergidas suele conllevar un aumento del peso en popa y una importante complejidad estructural. En este caso, la firma británica parece buscar un equilibrio entre funcionalidad y navegabilidad.

El vínculo con el agua se convierte en algo más que un elemento estético, se convierte en un argumento a favor de la navegación. Para una tripulación que debe realizar numerosos fondeos en zonas aisladas, la organización de la cubierta de popa repercute directamente en la facilidad de las operaciones diarias.

Una serie dirigida al segmento de los exploradores rápidos

Con la serie Fast-Transit Explorer, Humphreys Yacht Design se posiciona en un nicho en rápida evolución. Desde hace varios años, los propietarios buscan yates capaces de realizar una rápida sucesión de zonas de navegación, conservando al mismo tiempo la capacidad de permanecer fondeados durante largos periodos.

El mercado de yates de exploración sigue dominado por unidades de desplazamiento o semidesplazamiento, a menudo limitadas a velocidades de entre 12 y 18 nudos. El FTX110 pretende ofrecer una alternativa más rápida sin el excesivo consumo de combustible asociado a los grandes yates deportivos.

Este posicionamiento híbrido entre yate rápido de alta mar y explorador de aguas profundas refleja también la evolución de los programas de crucero. La navegación a zonas remotas, las vacaciones de buceo o los itinerarios con múltiples etapas largas son cada vez más habituales entre los propietarios de grandes yates.

Fundada en 1974, Humphreys Yacht Design sigue siendo más conocida en el mundo de la navegación en aguas azules y las regatas en alta mar. La firma británica ha trabajado con Oyster y Arksen, dos marcas asociadas a la navegación de larga distancia y los programas de exploración.

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