Para los propietarios de embarcaciones que navegan entre varios países europeos, el IVA y la situación aduanera suelen ser un quebradero de cabeza. Controles dispares en los distintos puertos, solicitudes de documentos de identidad antiguos, interpretaciones diferentes por parte de las distintas administraciones... el tema asola regularmente los cruceros oceánicos y las transacciones en el mercado de segunda mano.
La Comisión Europea acaba de publicar un documento político destinado a armonizar estas prácticas en toda la Unión Europea. El documento ha sido bien acogido por la Industria Náutica Europea (EBI) y la Asociación Europea de Náutica (EBA), que llevan tiempo reclamando una clarificación de las normas.
Por fin se define mejor el estatuto aduanero europeo de los buques
El primer punto importante del texto publicado por Bruselas es que se presume que una embarcación de recreo utilizada en la Unión Europea tiene estatuto de mercancía de la UE. En la práctica, esto significa que un navegante no tiene que demostrar sistemáticamente el estatuto aduanero europeo de su embarcación cada vez que regresa a puerto o después de un viaje internacional.
Esta aclaración va dirigida directamente a determinadas situaciones que se han hecho frecuentes en los últimos años. Varios navegantes habían denunciado controles a veces muy estrictos después de navegar hacia el Reino Unido, Turquía o el Caribe, con peticiones de documentos antiguos que a veces resultaban imposibles de presentar.
La Comisión también señala que un pabellón no europeo no significa automáticamente que una embarcación se considere importada. La misma lógica se aplica a la nacionalidad o el lugar de residencia del propietario. En la náutica moderna, estas situaciones se han convertido en habituales. Un barco puede pertenecer a un propietario británico, estar matriculado en las Islas Caimán, estar estacionado en España y navegar regularmente en Francia o Italia.
Por qué afecta directamente al mercado de embarcaciones de ocasión
Esta aclaración reviste especial interés para el mercado europeo de segunda mano. En algunos yates antiguos, la prueba del pago inicial del IVA o los documentos de importación faltan a veces desde hace varias décadas. Esta falta de trazabilidad ha creado regularmente tensiones durante las ventas transfronterizas, sobre todo en el caso de los yates construidos antes de la desmaterialización administrativa.
Philip Easthill, Secretario General de la EBI, cree que esta doctrina europea proporciona una base más clara para los profesionales: " El mercado de segunda mano es un componente importante del sector. Esta aclaración aborda una serie de preocupaciones prácticas y mejora el entorno operativo"
Los agentes náuticos y los puertos deportivos esperan ahora una interpretación más uniforme de las normas en los distintos Estados miembros. Hasta ahora, algunas administraciones nacionales aplicaban controles con niveles de exigencia muy diferentes según la zona de navegación.
Persisten las zonas grises para los cruceros de larga distancia
A pesar de esta publicación, quedan por responder varias preguntas. En particular, la EBI destaca las dificultades asociadas a los viajes largos fuera de la Unión Europea.
El caso de los veleros que han pasado varios años navegando por todo el mundo sigue siendo especialmente delicado. Tras una larga ausencia de las aguas europeas, algunas administraciones pueden seguir pidiendo pruebas complejas de la situación aduanera del barco. La navegación entre los territorios europeos de ultramar, el Reino Unido, el Mediterráneo oriental o el Caribe también da lugar a una serie de situaciones administrativas especiales.
Sobre todo, la nota publicada por Bruselas no es jurídicamente vinculante. Cada Estado miembro conserva un margen de interpretación en la aplicación práctica de los controles. Esto es precisamente lo que sigue preocupando a las asociaciones de náutica.
Carol Paddison, Secretaria de la ABE, señala que el texto no resuelve completamente el problema histórico de los documentos desaparecidos: " Aunque la guía no resuelve el problema de la falta de justificantes, aporta aclaraciones útiles para garantizar una aplicación más coherente de las normas aduaneras y del IVA en la Unión Europea"
La armonización sigue pendiente en los puertos europeos
Las federaciones europeas de vela piden ahora a las administraciones nacionales que apliquen estas directrices con mayor proporcionalidad. El objetivo sigue siendo evitar que un mismo barco reciba un trato diferente según el puerto de escala o la administración con que se encuentre.
Para los navegantes, esto es mucho más que una cuestión administrativa. Una interpretación divergente puede inmovilizar temporalmente una embarcación, bloquear una venta o complicar un crucero internacional. En un sector náutico en el que la movilidad transfronteriza es la norma, la armonización se ha convertido en algo esencial.
Así pues, la nota publicada por la Comisión Europea supone un importante paso adelante, aun cuando subsistan algunas incertidumbres para los navegantes de larga distancia y determinados profesionales del mercado de segunda mano.

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