Tarantella, velero histórico de Nautor Swan: el Swan 36 n.º 1

Botado en 1967, el Tarantella es el primer velero que lleva el nombre de Swan. Tras una restauración completa en Finlandia, el Swan 36 ha vuelto a su elemento. Su programa de navegación hasta 2027 arroja luz tanto sobre la historia de este barco como sobre la de la navegación de recreo moderna.

Casi seis décadas después de su botadura, el Tarantella vuelve a navegar. El regreso de este Swan 36 no se limita a la restauración de un velero clásico. Pone de relieve varias cuestiones que interesan a los navegantes: la conservación de las embarcaciones históricas, la durabilidad de las construcciones de poliéster, la transmisión de los conocimientos técnicos de los astilleros y el lugar que ocupan los veleros patrimoniales en las grandes regatas actuales.

El renacimiento de la Tarantella, más allá de una simple remodelación

El Tarantella ocupa un lugar especial en la historia de la navegación de recreo. Botado en 1967, fue el primer velero construido bajo la marca Swan, un astillero fundado en Pietarsaari (Finlandia) en 1966.

La restauración llevada a cabo en su astillero original permite hoy en día evaluar la durabilidad de un casco diseñado hace casi 60 años. Para los propietarios de veleros de serie construidos en los años 60 y 70, esta puesta a flote arroja luz sobre la capacidad de las primeras generaciones de embarcaciones de poliéster para atravesar las décadas cuando se les proporciona un mantenimiento adecuado. El proyecto demuestra también que una remodelación completa puede prolongar la vida útil de un velero sin alterar su identidad arquitectónica.

El Swan 36, testigo de los inicios del poliéster en la náutica de recreo

Cuando Pekka Koskenkylä decidió poner en marcha el proyecto, la elección del poliéster reforzado con fibra de vidrio seguía siendo una apuesta arriesgada. En aquella época, muchos constructores y navegantes seguían prefiriendo las estructuras de madera.

La colaboración entre los arquitectos navales Sparkman & Stephens y esta tecnología emergente contribuye a la evolución de la construcción naval. El Swan 36 se convierte así en uno de los testigos de la transición entre los métodos tradicionales y la industrialización moderna de los veleros de crucero y de regata.

Para los navegantes de hoy en día, el Tarantella nos recuerda que muchos de los veleros que aún se encuentran en los puertos europeos proceden de ese periodo decisivo. Su valor reside tanto en sus cualidades náuticas como en su interés patrimonial.

Un programa de navegación diseñado en torno a las grandes regatas históricas

A diferencia de muchos veleros restaurados que acaban rápidamente en los muelles de los museos o en exposiciones estáticas, el Tarantella vuelve a tener un auténtico programa de navegación. El velero participará, entre otras regatas, en la Gotland Runt en Suecia, en la Rolex Swan Cup de Porto Cervo y en Les Voiles de Saint-Tropez en 2026. También está prevista una escala en Bonifacio. La Cowes Week está programada para 2027.

Esta iniciativa interesa directamente a los propietarios de yates clásicos. Demuestra que un velero histórico conserva su función principal: navegar. Estos eventos también ofrecen la oportunidad de poner a prueba embarcaciones patrimoniales en condiciones reales de navegación, al tiempo que se da a conocer su historia a un público de navegantes.

Pietarsaari, un legado marítimo con varios siglos de antigüedad

El regreso del Tarantella también pone de relieve su puerto de origen. Mucho antes de la creación de Nautor Swan, la región de Ostrobotnia ya contaba con una sólida tradición marítima. Los archivos mencionan actividades de construcción naval ya en el siglo XVI. En los siglos XVII y XVIII, esta parte del litoral finlandés se consolidó como uno de los principales centros de construcción naval del norte de Europa.

Desde 1966, cerca de 2 400 yates han salido de los astilleros de Pietarsaari. Más allá de la evolución en el diseño, los materiales y el equipamiento, el astillero destaca la continuidad de un saber hacer transmitido de generación en generación. Esta dimensión nos recuerda que un velero es a menudo el resultado tanto de una cultura marítima local como de la arquitectura naval.

Un embajador flotante para el 60.º aniversario de Nautor Swan

En 2026, Nautor Swan celebrará su 60.º aniversario. El Tarantella se convierte en uno de los símbolos de este aniversario, tendiendo un puente entre los orígenes del astillero y su producción actual. El proyecto acompaña también a un periodo de transición para la empresa, marcado por la llegada de Gianguido Girotti a la dirección general. El regreso al mar del primer Swan se produce así en un momento en el que la marca busca recordar sus raíces al tiempo que continúa su desarrollo.

El interés del proyecto radica sobre todo en esta demostración concreta: un velero diseñado hace casi seis décadas aún puede tomar la salida en grandes regatas, atravesar varias zonas de navegación europeas y seguir contando la historia de la navegación a vela recreativa moderna.

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