De Fuerteventura a Marie-Galante, una travesía transatlántica en dos etapas
Tras una semana dedicada a los últimos preparativos, los controles de seguridad y los intercambios entre tripulaciones, las veinte embarcaciones del Rallye des Îles du Soleil 2026 zarparon de Marina Jandía, al sur de Fuerteventura, el viernes 30 de octubre.

Les espera una travesía de unas 3.030 millas náuticas, con una primera escala en Mindelo, en la isla de São Vicente, en Cabo Verde, antes de continuar hacia Marie-Galante, en Guadalupe.
Para algunos participantes, esta travesía supone su primera experiencia de navegación transatlántica. Otros ya conocen la ruta y vuelven para volver a vivir el espíritu colectivo del rally.
Un primer paso para acostumbrarse al ritmo del mar abierto
Las aproximadamente 900 millas que separan Fuerteventura de Mindelo constituyen una primera etapa de navegación en alta mar. Las tripulaciones deben organizar el trabajo a bordo, repartir los turnos de guardia, gestionar la energía y adaptar su ruta a las condiciones que se encuentren.

Los alisios del noreste aún no se han consolidado del todo en la zona. Por lo tanto, los vientos flojos previstos al inicio exigen prestar atención a los ajustes y a la búsqueda de las zonas con mayor intensidad de viento.
Una introducción que nos recuerda que la travesía transatlántica no se limita a dejarse llevar por los alisios: también comienza con las decisiones de navegación y una buena gestión del barco.
La flotilla, otra forma de vivir la travesía
El objetivo del Rallye des Îles du Soleil es permitir que las tripulaciones de embarcaciones de recreo realicen su travesía en un entorno colectivo, sin clasificación deportiva.
Cada embarcación es responsable de su propia navegación, pero los participantes cuentan con un servicio de asistencia que incluye, entre otras cosas, información meteorológica, seguimiento por satélite y formación en materia de seguridad antes de la salida.

La escala en Mindelo, antes de la salida prevista para el 11 de noviembre hacia Guadalupe, permitirá a las tripulaciones reunirse, compartir sus experiencias y preparar la etapa más larga del recorrido.
Se prevé que la llegada a Marie-Galante tenga lugar entre el 23 y el 27 de noviembre. Hasta entonces, cada uno habrá vivido su propia travesía, con sus propias decisiones de ruta, su ritmo y sus descubrimientos. Eso es también lo que hace que una travesía transatlántica en flotilla resulte tan interesante: navegar cada uno en su propio barco, pero compartiendo un mismo destino.

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