Lista de cosas imprescindibles para disfrutar de un día perfecto en el mar

Una escapada en barco de un día hay que organizarla con un poco de antelación: se elige el destino, se prepara la ruta y se decide cuál es el momento adecuado para ir. ¿No te has olvidado de nada? Incluso cuando se trata de una pequeña salida al mar, una lista de lo imprescindible puede resultar muy útil para disfrutarla al máximo.

Es cierto que una salida de un día no es lo mismo que una travesía larga. Aunque navegar implica aceptar un cierto porcentaje de imprevistos, conviene adoptar algunos hábitos para no estropear un bonito día en el mar y privarse de gran parte del disfrute.

Comprobación de las previsiones meteorológicas

Aunque llevamos varios días ilusionándonos con las condiciones meteorológicas previstas, solo el mismo día podremos hacer planes basados en las previsiones. Justo antes de soltar amarras para esta bonita y breve salida al mar, hay que acordarse de consultar la última actualización meteorológica.

Gracias a nuestros teléfonos móviles, hay numerosas aplicaciones que permiten planificar la navegación y, sobre todo, hacerse una idea clara de la evolución de las condiciones meteorológicas a lo largo del día. El viento puede cambiar rápidamente a lo largo del día, como ocurre con los brisas marinas  o un Mistral .

La prudencia nos aconseja recordar que se trata únicamente de previsiones. Son siempre más precisas que las predicciones, pero, por definición, pueden resultar erróneas. Por lo tanto, debemos estar atentos a los cambios meteorológicos, que sin duda modificarán nuestros planes de navegación.

Accesorios de protección solar

No llevar protección solar, olvidarse de las gafas, de la gorra o de la crema solar son las mejores formas de estropear un bonito día de navegación en verano.
Además de la radiación directa, también hay que protegerse de la luz reflejada. Sin protección, estamos a merced del sol y de sus radiaciones nocivas, que se reflejan en el agua, la cubierta y las velas.

Unas gafas de sol de calidad son imprescindibles para la comodidad visual, pero también para la seguridad, ya que es posible que el rumbo que se siga obligue a navegar de cara al sol. Se recomienda encarecidamente un índice de protección 4; además, con las lentes polarizadas disfrutarás de una mejor visión de la superficie del agua y de las nubes.

Una gorra es lo mínimo necesario para evitar una insolación o dolores de cabeza. Mejor aún, un sombrero de ala ancha con cordón de sujeción te ofrecerá una protección superior. El estilo de viejo lobo de mar se ve un poco afectado, pero en el mar eso no tiene ninguna importancia.

Llevar ropa de recambio

Cuando el sol se pone o queda oculto tras unas nubes, o incluso cuando empieza a soplar el viento, hay que poder ponerse un cortavientos. Es la condición imprescindible para seguir disfrutando del día y evitar que se convierta en una prueba de resistencia al frío.

Es igual de importante llevar algo de ropa de recambio por si hace falta. Una pequeña ola o unas gotas de agua salada que mojen la ropa pueden arruinar definitivamente la salida. Por eso, lleva una bolsa (impermeable) con un cortavientos, un jersey y unos pantalones de recambio. Así podrás tomarte con una amplia sonrisa las salpicaduras que vuelan por la borda, sin miedo a que te arruinen el día.


¡Los calcetines impermeables no temen a nada! (Plastimo)

Comida y bebida

No hay nada peor que tener que acortar un buen rato en el mar porque la tripulación empieza a tener hambre o sed. Incluso para una salida de unas pocas horas, asegúrate de llevar suficiente comida, pero sobre todo una comida adecuada.

Cuando estemos fondeados, podremos tomarnos nuestro tiempo para preparar una ensalada variada, pero en el mar será más sencillo tener unos bocadillos a mano.

La hidratación es fundamental: el viento, el sol, el aire salino y el esfuerzo nos deshidratarán rápidamente; nunca nos ha faltado agua dulce a bordo.

Los equipos de seguridad

La normativa de seguridad náutica exige llevar a bordo un chaleco salvavidas por persona. Independientemente de las condiciones del viento y de la experiencia, se recomienda llevarlo puesto incluso en una salida de un día.

Un patrón experimentado que lleve a principiantes al mar debe ser el primero en ponérselo, no solo para dar ejemplo, sino también porque a los novatos, por definición, les resultará muy difícil socorrerlo. Los chalecos salvavidas actuales permiten no sentirse incómodo ni siquiera en pleno verano.

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