Chalecos salvavidas para perros y gatos: qué elegir para una navegación segura

© secumar

Cada vez son más los navegantes que llevan a bordo a sus mascotas. Para su seguridad, los chalecos salvavidas para perros y gatos se están convirtiendo en una pieza de equipamiento no esencial, pero que contribuye innegablemente a la comodidad a bordo. He aquí los modelos más comunes, sus diseños y precios.

Suben a los botes, juegan en las playas, cruzan a remo o vigilan las líneas de pesca. Perros y gatos son ahora miembros de pleno derecho de la tripulación de muchos barcos. Pero, al igual que sus amos, pueden caerse por la borda, cansarse o ser arrastrados por la corriente. De ahí la importancia de los chalecos salvavidas diseñados específicamente para ellos. Varios fabricantes ofrecen modelos adaptados, con gamas que varían según el tamaño del animal, los materiales, la flotabilidad y las características adicionales.

Flotabilidad adaptada a la morfología animal

Los chalecos para perros se construyen siguiendo el mismo principio que los de los humanos: espuma de célula cerrada para la flotabilidad, sujeción del cuerpo y corte ergonómico. La diferencia radica en la arquitectura del arnés, adaptada a la morfología del cuadrúpedo. Las correas ventrales evitan la compresión del pecho, mientras que la sujeción del cuello está reforzada.

En Plastimo, las tallas van de la S (23 cm de espalda, 45 cm de pecho) a la XL (41 cm de espalda, 74 cm de pecho), a partir de 24,90 euros. El modelo S también es apto para gatos. Cada talla tiene dos correas con hebilla de cierre rápido, una correa para el cuello con cierre autoadherente y un asa trasera para sacar a tu mascota del agua. Las bandas retrorreflectantes garantizan la visibilidad en condiciones de poca luz.

Equipos diseñados para la seguridad y la recuperación

Además de la flotabilidad, los fabricantes también incorporan accesorios esenciales. Todos los modelos disponen de una anilla para enganchar una correa o un salvavidas corto para mantener a su mascota cerca. Las asas traseras están diseñadas para levantar al animal con una sola mano, incluso cuando está mojado.

En Jobe, la estructura se basa en un robusto tejido de nailon combinado con espuma EPE, con un asa reflectante para facilitar su identificación. El precio ronda los 39 euros.

Los modelos de Lalizas son sencillos y ligeros. Fabricados en polietileno y nailon suave, están disponibles en cuatro tallas según el peso del animal, y cuestan 19,99 euros. Cada chaleco tiene una sola asa, pero las correas son claramente visibles y las costuras están reforzadas.

Para un uso intensivo: Spinlock y Secumar suben de gama

En la gama alta del mercado, las marcas especializadas en seguridad a bordo, como Spinlock y Secumar, ofrecen modelos muy técnicos. El chaleco Fido de Spinlock, disponible a partir de 69 euros, presenta un corte envolvente y materiales transpirables. Ofrece un mayor confort térmico, por lo que es adecuado para la navegación en verano y para perros muy activos.

El modelo Secudogs de Secumar se posiciona claramente como un arnés de seguridad flotante. Combina nylon y neopreno, incluye cuatro puntos de ajuste, un asa ancha y un anillo ultrarresistente para líneas de vida. La visibilidad está garantizada por un color brillante y tiras reflectantes. Con un precio de 89,95 euros (IVA inc.), está claramente dirigido a los navegantes que quieren llevar a su acompañante a bordo con regularidad o en condiciones de mar más serias.

Una opción útil para zonas de navegación con poco abrigo

En un lago tranquilo, un animal deportivo puede arreglárselas sin chaleco salvavidas. Pero en un velero en el mar, a bordo de una semirrígida o a remo en navegación costera, los riesgos son muy reales: caídas accidentales, pánico, hipotermia, desgaste físico. Un chaleco salvavidas facilita la recuperación, reduce la fatiga y hace más visible al animal en el agua. En algunos barcos, son incluso obligatorios desde el momento en que el animal se engancha a una línea de vida.

Para los navegantes que llevan a bordo a sus compañeros peludos, un buen chaleco que se ajuste bien y sea fácil de manejar puede marcar la diferencia entre un baño controlado y un incidente al que haya que hacer frente con urgencia.

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