Aunque el acero inoxidable se utiliza ampliamente a bordo por su resistencia a la corrosión, no es totalmente inmune a las agresiones del medio marino. Los depósitos salinos, la falta de enjuague o un invierno prolongado pueden favorecer la aparición de manchas y picaduras de óxido en los tensores, los candeleros, los balcones o las cornamusas.
Un tratamiento químico sin abrasión para el acero inoxidable marino
El mantenimiento del acero inoxidable suele basarse en productos abrasivos o en operaciones de pulido que pueden acabar dejando marcas en las superficies. El gel NETTINOX, distribuido por Matt Chem, actúa de forma diferente. Se aplica con un pincel y disuelve los restos de corrosión sin necesidad de acción mecánica. Tras un tiempo de actuación de entre 7 y 12 minutos, el producto se elimina enjuagándolo con agua dulce.
Este método puede resultar interesante en piezas pulidas o tubos de acero inoxidable, en los que los arañazos provocados por las esponjas abrasivas siguen siendo visibles.
La pasivación para limitar la reaparición de la corrosión
Más allá de la limpieza, el producto afirma tener una acción de pasivación. Este proceso consiste en restaurar la capa protectora de óxido de cromo que se encuentra de forma natural en la superficie del acero inoxidable. Esta capa desempeña un papel esencial en la resistencia del material a la corrosión.
El formato semigel también facilita la aplicación en piezas complejas, como las bases de las columnas, los herrajes, las cadenas o determinadas zonas verticales. El producto se adhiere a las superficies sin chorrear en exceso, lo que permite un tratamiento localizado sin necesidad de desmontar nada.
Según el fabricante, un envase de 250 ml permite tratar aproximadamente 2 m² de superficie de acero inoxidable. NETTINOX se comercializa a un precio orientativo de 20,50 ? (IVA incluido) para este formato (precio registrado en 2026).

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