La primera fase se basa en el uso de SUN TECK, un limpiador alcalino especialmente diseñado para la teca. Su función es eliminar la suciedad acumulada en la superficie, en particular las manchas de aceite, grasa y los depósitos que ensucian la madera. El producto se diluye en agua antes de aplicarlo sobre una cubierta previamente humedecida con un cepillo suave. Tras un tiempo de actuación de entre 10 y 15 minutos, se aclara la superficie abundantemente. Durante esta fase, se recomienda no frotar la madera para no dañar sus fibras.
Una vez finalizada la limpieza, se puede iniciar la segunda fase sin esperar a que se seque la teca. BRIGHT TECK se aplica inmediatamente sobre la madera aún húmeda. Este renovador de carácter ácido actúa sobre las manchas oscuras y los signos de envejecimiento que alteran el color natural de la teca. Permite, en particular, eliminar los tonos grisáceos provocados por las inclemencias del tiempo, el entorno marino y la contaminación.
Al igual que con el limpiador, el producto se diluye y se extiende uniformemente sobre la superficie. Tras un tiempo de actuación de entre 10 y 15 minutos, se aclara abundantemente para eliminar los residuos. Esta segunda etapa devuelve a la madera un aspecto más cercano a su tono original.
El proceso se basa, por tanto, en una lógica sencilla: la primera fase limpia la teca en profundidad, mientras que la segunda restaura su color. Al utilizarlos sucesivamente, estos dos productos permiten renovar una cubierta de teca sin necesidad de recurrir a un lijado o un cepillado agresivo que podrían acelerar el desgaste de la madera.
Una vez finalizado el tratamiento y una vez que la teca esté seca, es posible aplicar una protección adicional, en forma de aceite o saturador, para limitar los efectos de la humedad, la sal y las agresiones atmosféricas. De este modo, la madera conserva durante más tiempo su aspecto y su protección natural.

/ 





