Saildrive eléctrico de Yanmar: ¿es ahora más fácil sustituir un motor diésel?

¿Una alternativa al gasóleo para los veleros?
¿Una alternativa al gasóleo para los veleros?

Yanmar ofrece tres propulsores eléctricos de 7 a 15 kW para veleros de hasta 40 pies. Su particularidad radica en que su instalación está diseñada para aprovechar algunas de las fijaciones de los motores diésel existentes. Se trata de un enfoque interesante para la remotorización, siempre y cuando se resuelva la cuestión de las baterías y la autonomía.

Sustituir un motor diésel por uno eléctrico suele requerir revisar parte de la instalación del velero. Con sus saildrives SDe, Yanmar pretende reducir las intervenciones mecánicas. Sin embargo, la sencillez del montaje no exime de dimensionar correctamente todo el sistema eléctrico.

Saildrive eléctrico de Yanmar: ¿una alternativa al diésel para los veleros?

Con su gama SDe, Yanmar ofrece tres propulsores eléctricos de 7, 10 y 15 kW, destinados a veleros de hasta unos 12 metros. Su particularidad: facilitar la sustitución de algunas motorizaciones diésel existentes, sin necesidad de realizar modificaciones importantes en el casco.

Una instalación diseñada para sustituir un motor diésel

Presentada en 2024, la gama SDe integra el motor eléctrico, el reductor, el controlador y el sistema de refrigeración en un conjunto compacto. Yanmar anuncia que es compatible con determinados chasis de motor de su gama diésel YM.

La ventaja es evidente para los propietarios que se plantean cambiar el motor: reducir los trabajos de adaptación. No obstante, hay que comprobar la compatibilidad barco por barco. La sustitución del motor no exime de instalar las baterías, las protecciones eléctricas y el sistema de recarga.

Refrigeración sin toma de agua de mar

Los tres modelos funcionan a una tensión nominal de 51,2 V. La refrigeración se basa en una circulación de aceite en circuito cerrado, sin aspiración de agua de mar para refrigerar el motor eléctrico.

Esta arquitectura elimina parte de las limitaciones de mantenimiento relacionadas con el circuito de refrigeración de un motor diésel. Sin embargo, esto no significa que el saildrive no requiera mantenimiento: hay que seguir vigilando la base, las juntas y la lubricación.

La autonomía sigue siendo el factor decisivo

Durante una prueba realizada en un Saffier 33, el sistema de propulsión habría funcionado durante dos horas a una potencia de 2,5 kW, con un 80 % de carga restante. Sin embargo, la información disponible no especifica con suficiente detalle las condiciones de navegación ni la capacidad de las baterías como para deducir una autonomía representativa.

Para un navegante de recreo, la elección dependerá, por tanto, menos de la potencia del saildrive en sí que del programa de navegación, de la capacidad de almacenamiento a bordo y de las posibilidades de recarga.

El SDe puede simplificar la parte mecánica de una conversión eléctrica. Pero antes de prescindir del diésel, sigue siendo imprescindible realizar un presupuesto de la instalación completa y calcular la autonomía en función de las necesidades reales del velero.

Precios que oscilan entre los 21 000 y los 26 000 euros, sin incluir la instalación completa

En el distribuidor neerlandés Abma's Jachtwerf, los tres modelos tienen los siguientes precios:

  • SDe7 (7 kW): 20 981 %C2euros

  • SDe10 (10 kW): 23 401 %C2euros

  • SDe15 (15 kW): 25 821 %C2euros

Estas tarifas corresponden a los precios de venta registrados en los Países Bajos y no constituyen una tabla oficial francesa. No representan el coste de una conversión completa.

Yanmar aclara que las baterías y la hélice no están incluidas en el suministro estándar. También hay que tener en cuenta el sistema de recarga, las protecciones eléctricas, el cableado y la mano de obra. Por lo tanto, el presupuesto final dependerá en gran medida de la autonomía deseada y de los equipos que ya se encuentren a bordo.

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