Sea Expandary: un nuevo astillero con grandes ambiciones

Sea Expandary: ¿una amenaza china para la industria europea?
Sea Expandary: ¿una amenaza china para la industria europea? © Maxime Leriche

El fundador chino de JD.com, Richard Liu, ha anunciado una inversión de unos 700 millones de dólares en Guangdong para poner en marcha Sea Expandary, un astillero completamente nuevo. El objetivo declarado es producir embarcaciones eléctricas impulsadas por IA en un segmento más asequible, tanto en China como a escala internacional. Aunque de momento el astillero se limitará al mercado de los yates, más adelante podría centrar su atención en las "pequeñas" embarcaciones de recreo. ¿Se trata de un anuncio o de un verdadero competidor de la hegemonía europea y estadounidense?

El 25 de febrero de 2026, Richard Liu, fundador de la plataforma de compras en línea JD.com, anunció la creación de Sea Expandary, una nueva empresa de construcción naval con sede en la provincia de Guangdong. La inversión anunciada asciende a 5.000 millones de yuanes, unos 700 millones de dólares, con una ambición clara: crear un actor industrial capaz de producir yates eléctricos que incorporen inteligencia artificial y automatización avanzada.

Una importante base industrial, apoyada por el gobierno

Sea Expandary planea tener su sede en Shenzhen y una base industrial en Zhuhai. Esta elección geográfica no es neutral. El delta del río Perla ya cuenta con un denso tejido industrial, una cadena de suministro de electrónica estructurada y acceso directo a los mercados de exportación.

El proyecto incluye una producción altamente automatizada, utilizando inteligencia artificial y robótica en las líneas de montaje. El objetivo es doble: reducir los costes unitarios y estandarizar la calidad en volúmenes mayores que los habituales en la industria náutica.

El día del anuncio se firmaron acuerdos de cooperación con el gobierno municipal de Zhuhai, la Oficina de Desarrollo Marino de Shenzhen y la Autoridad de Qianhai. El apoyo institucional local confirma la voluntad de las autoridades de estructurar una industria marina integrada.

Hacia una vela más accesible

Richard Liu tiene una visión clara: hacer que los barcos sean tan asequibles como lo han sido los coches en China en las últimas décadas. Con el tiempo, habla de unidades con un precio de unos 100.000 yuanes, unos 13.000 euros. Una cifra muy vaga,

Desde el punto de vista industrial, este objetivo implica un gran avance en los métodos de diseño y fabricación. Hoy en día, el yate sigue siendo un producto que requiere mucha mano de obra, con ciclos largos y una gran personalización. Para lograr un posicionamiento más asequible, Sea Expandary tendrá que aumentar su producción industrial, limitar el número de variantes y optimizar la cadena de suministro.

La promesa tecnológica se basa en los llamados motores de "nueva energía", que integran la propulsión eléctrica, la generación solar y, posiblemente, la asistencia eólica. Lo que queda por hacer es especificar las capacidades de las baterías, la autonomía real y el rendimiento bajo carga, todos ellos parámetros cruciales para un uso creíble de las embarcaciones de recreo.

Un mercado chino en crecimiento

La iniciativa se produce en un contexto de crecimiento del mercado nacional. Se dice que el número de yates registrados en China ha pasado de unos 4.500 a casi 10.000 en tres años. Se calcula que el mercado mundial de la náutica de recreo, incluidas infraestructuras y puertos deportivos, rondará los 1.500 millones de dólares en 2025, con un crecimiento anual previsto superior al 8% hasta 2034.

La provincia de Hainan, convertida en zona de libre comercio, desempeña un papel destacado con la supresión de los impuestos a la importación de buques destinados al turismo en 2025. Este marco normativo favorece el desarrollo de una oferta local y atrae la inversión.

Para Sea Expandary, el reto consistirá en ir más allá del mercado nacional y conquistar Europa y Norteamérica, donde los operadores tradicionales siguen teniendo una fuerte ventaja tecnológica y una imagen de marca consolidada.

¿Una bailarina para Richard Liu?

A sus 52 años, Richard Liu no tiene previsto implicarse en la gestión diaria de Sea Expandary, ya que su actividad principal seguirá siendo JD.com. El proyecto es una diversificación estratégica en un sector aún relativamente poco estructurado en China.

El ejemplo de la adquisición parcial de la italiana Ferretti por una empresa china en 2012 demostró que el acceso a patentes y conocimientos europeos es una palanca importante. Su compromiso con el astillero italiano se ha reducido desde entonces. Sea Expandary está adoptando un enfoque diferente, creando una marca integrada desde el principio, con un fuerte posicionamiento tecnológico.

Para los fabricantes europeos, esta iniciativa merece atención. Si Sea Expandary consigue industrializar el yate eléctrico a gran escala, la presión sobre los segmentos de entrada y gama media podría intensificarse en los próximos años.

En un sector dominado desde hace tiempo por la producción a pequeña escala o semi-industrial, la llegada de un actor tecnológico con una importante capacidad financiera y una cultura industrial digital podría alterar el equilibrio competitivo. Queda por ver si la promesa de yates accesibles y electrificados se traducirá en entregas de unidades y cuota de mercado.

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