¿Cómo reducir las emisiones del transporte fluvial sin sustituir inmediatamente las embarcaciones? El programa ReMoVe apuesta, entre otras cosas, por un mejor conocimiento de los consumos. BoatOn anuncia la implantación de sus herramientas en 41 embarcaciones. Los datos recopilados deberán ayudar a los operadores a identificar sus márgenes de mejora.
Datos de consumo recopilados a bordo
Para reducir las emisiones del transporte fluvial, es necesario conocer con precisión el consumo de los barcos. Ese es el objetivo del proyecto anunciado por BoatOn, que prevé la instalación de instrumentos de medición en 41 embarcaciones en el marco del dispositivo LOG-te del programa ReMoVe, coordinado por la ADEME.
Cada embarcación deberá estar equipada con un dispositivo conectado que permita recopilar automáticamente datos de consumo y navegación. Los operadores también disfrutarán, durante un año, del software BoatOn Book, que incluye, entre otras cosas, el seguimiento del mantenimiento, el diario de navegación y el cálculo de las emisiones de carbono.
El interés de esta recopilación de datos radica en ajustar los consumos a las condiciones reales de explotación. La velocidad, la duración de la navegación, la carga transportada y el funcionamiento del motor pueden influir en los resultados. Su análisis puede ayudar a los armadores a identificar posibles mejoras, sin que sea necesario realizar inmediatamente una renovación de la motorización.
Seis embarcaciones antiguas necesitarán caudalímetros
Una de las dificultades se refiere a las unidades que no disponen de instrumentos que permitan recuperar automáticamente los datos sobre el combustible.
De las 41 embarcaciones afectadas, seis unidades antiguas contarán con una instalación específica realizada por Ecomer Data. Unos caudalímetros permitirán medir su consumo y, a continuación, transmitir la información al sistema de seguimiento.
Esta adaptación es importante para las flotas fluviales, cuyas embarcaciones presentan generaciones de motorización y niveles de equipamiento muy diferentes.
No obstante, la fiabilidad de los resultados dependerá de la precisión de las mediciones y de su interpretación. El consumo de combustible se puede medir, mientras que las emisiones de CO? suelen calcularse a partir de dicho consumo y de los factores de emisión.
Analizar la situación antes de decidir las inversiones
El proyecto forma parte del programa ReMoVe, que apoya el trasvase del transporte por carretera hacia modos de transporte de gran capacidad y la mejora energética de las flotas. Su iniciativa LOG-te fluvial prevé, entre otras cosas, diagnósticos, planes de acción y un seguimiento del consumo.
Para los operadores, estos datos pueden servir para evaluar diferentes medidas: adaptación de las velocidades, mejora de la conducción, mantenimiento del sistema de propulsión o preparación de un proyecto de renovación de la motorización.
Sin embargo, la puesta en marcha anunciada aún no constituye una prueba de la reducción de las emisiones. Por el momento, no se han facilitado cifras concretas sobre el ahorro de combustible de las 41 embarcaciones.
Por lo tanto, el principal interés de la iniciativa será disponer de datos comparables a lo largo del tiempo, con el fin de comprobar qué medidas producen realmente beneficios. Se trata de un paso necesario antes de convertir los objetivos de descarbonización del transporte fluvial en resultados medibles.

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