Con el comienzo de la temporada llega el momento de una limpieza a fondo. Además del casco, la cubierta y el interior, también es hora de cuidar los cabos. El mal tiempo, la arena, las algas y los periodos en el agua pueden ensuciar mucho los cabos. La mayoría de los navegantes se limitan a cambiarlas al cabo de unos años. Sin embargo, es fácil alargar su vida útil y ahorrar un poco de dinero limpiándolas con regularidad. Sigue la guía
1 - Póngalos en remojo

Empiece por sumergir la(s) cuerda(s) en un cubo de agua jabonosa. El tiempo de remojo depende del estado de la cuerda. Si la cuerda está muy sucia, déjela en remojo durante al menos 24 horas, removiéndola de vez en cuando. Para no dañar la cuerda, utilice sólo agua jabonosa.
2 - Frota la cuerda con las manos

Tras unas horas en remojo, frota la cuerda con las manos y dale la vuelta para frotarla desde distintos lados. Esto ayudará a aflojar la suciedad.
3 - Vaciar el agua sucia

Agítalo todo, escurre el agua sucia y evalúa el estado de la cuerda. Si la cuerda está muy sucia, es posible que tengas que volver a ponerla en remojo.
4 - Utilice un limpiador de cuerdas

Para limpiar bien la cuerda, puedes utilizar un limpiador de cuerda, un accesorio muy popular en los círculos de escalada. Es una especie de cilindro con un cepillo en su interior que cuesta unos pocos dólares. Pasa el cepillo por el medio y tira. Si es necesario, repite la operación.
5 - Aclarar bien las cuerdas

Una vez que la cuerda se haya limpiado parcialmente, aclárela a fondo con agua limpia. Si es necesario, cambia el agua dos o tres veces. A estas alturas, ya debería notar la diferencia.
6 - Mételos en la lavadora

Para una limpieza de verdad, ahora es el momento de meter la cuerda en la lavadora. Para no dañarla, métela en una bolsa para ropa delicada.
A continuación, ajuste la máquina a un ciclo lento y a una temperatura bastante baja. No supere los 60 °C (140 °F), ya que una temperatura elevada podría dañar las fibras de la cuerda.
7 - Añadir suavizante

Añade suavizante en el momento adecuado durante el ciclo. Además de hacer que tu cuerda huela mejor, la suavizará y facilitará su uso.
8 - No utilices secador

ADVERTENCIA: no utilice nunca una secadora. También en este caso, el calor de la secadora podría dañar las fibras de la cuerda, y el simple hecho de girar sin agua en el tambor también es peligroso para la cuerda.
9 - Secarse al sol

Opta por un secado lento, en una cuerda, a ser posible al sol. Probablemente tendrás que esperar 24 horas antes de que tus cuerdas estén secas.
10 - Disfrutar de cuerdas " casi " nuevas

Y ahí lo tienes. Si has seguido los pasos correctamente, deberías tener prácticamente nuevas líneas. Para nuestro ejemplo, hemos elegido una cuerda muy sucia que lleva muchos años abandonada. En el caso de una cuerda que no esté en un estado tan dramático, esto funciona perfectamente y te ahorrará tener que cambiar tu cabo de amarre o driza cada dos o tres años.