A medida que se acerca la temporada alta, la fiabilidad de la instalación eléctrica de un barco se convierte en una cuestión central. Baterías, mazos de cables, disyuntores, cargadores, paneles solares, electrónica de a bordo, todo converge en un punto sensible: la seguridad a bordo y la continuidad de la navegación. En Arcachon, dos actores locales combinan sus competencias para intervenir antes y no después de que se produzcan los daños.
La electricidad a bordo, primer eslabón débil de la seguridad
A menudo, un fallo del motor desencadena una intervención en el mar. Pero en el fondo, la causa inicial suele ser eléctrica: una batería descargada, un mal engarce, la oxidación de un borne o un fallo de carga.
Las cifras de las organizaciones de control de la seguridad náutica muestran que los problemas eléctricos son una característica habitual de los incidentes notificados. Y lo que es más preocupante, según datos citados por BoatUS, más del 55% de los incendios declarados en embarcaciones de recreo tienen su origen en un fallo eléctrico. El BEAmer también señala este factor en varios informes de accidentes.
Y poco importa el perfil de la embarcación. Ya sea un Bassin pinasse tradicional, un barco familiar semirrígido o un yate de crucero equipado con electrónica y servicios, todos llevan circuitos vivos expuestos a la humedad, las vibraciones y la sal.
Para los navegantes, el problema está claro: cómo limitar el riesgo de incendio a bordo de un barco y, al mismo tiempo, garantizar la seguridad de las salidas al mar.

Baterías de litio y domótica, una complejidad creciente
La evolución de los usos está cambiando la fisonomía de las instalaciones eléctricas marinas. Las baterías de litio, los controladores MPPT para paneles fotovoltaicos, los convertidores de 230 V, las pantallas multifunción y el aire acondicionado están añadiendo capas técnicas.
Una batería de litio con una protección inadecuada, sin un BMS adecuado o sin un disyuntor calibrado, puede generar un rápido aumento de la temperatura. Por otro lado, persisten los problemas clásicos: bornes sueltos, cables subdimensionados, falta de protección con fusibles cerca de la fuente, conexiones expuestas a la corrosión galvánica.
Una inspección seria implica una serie de puntos técnicos, como la comprobación del tamaño de las secciones transversales del cable, el estado del aislamiento, la calidad del prensado, la presencia de protecciones adecuadas y el cumplimiento de las normas ISO vigentes para instalaciones eléctricas de baja tensión a bordo de embarcaciones de recreo.
Para un propietario que navega unas pocas semanas al año, estas comprobaciones no siempre son prioritarias. Sin embargo, a menudo es antes de botar el barco o antes de la primera salida cuando aparecen los fallos.
Prevenir en lugar de reparar, un cambio de lógica
En este contexto, la asociación entre ElectroBoat especialista en electricidad y electrónica marinas en la bahía de Arcachon, y Seguros Armengaud una correduría local, se basa en un planteamiento sencillo: actuar antes de que se produzca el siniestro.
El plan tiene tres componentes:
- En primer lugar, una auditoría eléctrica ofrecida a los asegurados para comprobar la integridad de los sistemas esenciales, las baterías de arranque y de servicio, las conexiones, la alimentación del motor y la distribución a los equipos. El objetivo es identificar los puntos débiles antes de la temporada.
- A continuación, una auditoría de seguros para los clientes del especialista técnico. El objetivo es evaluar el estado general del buque para adaptar la cobertura, basándose en varios portadores de riesgo. Para el armador, esto significa examinar más de cerca las exclusiones y los límites máximos relativos a las instalaciones eléctricas o las baterías de litio.
- Por último, la continuidad de la navegación. En temporada alta, una avería puede inmovilizar un barco cuando hay muy pocas plazas disponibles. Reducir el número de accidentes también significa evitar el remolque y las semanas perdidas en dique.

Un asunto local, pero cuestiones universales
En la bahía de Arcachon, la actividad náutica se concentra en unos pocos meses. La presión sobre talleres y aseguradoras aumenta entre junio y septiembre. Pero el problema se extiende mucho más allá de la región.
Todos los navegantes se enfrentan a las mismas preguntas: si se debe sustituir una batería de forma preventiva, cómo comprobar un circuito de 12 V, cuándo reconstruir un cuadro eléctrico, cómo proteger una instalación de litio contra el riesgo térmico.
Como resume Clément Gisquet, fundador de ElectroBoat, " Muchos problemas podrían evitarse con una simple revisión antes de la temporada. Tanto si se trata de un barco nuevo como de un velero de quince años, una instalación fiable alarga la vida del equipo y evita sorpresas desagradables"
Por su parte, Olivier Armengaud, Presidente de Armengaud Assurances, insiste en la importancia de la prevención Los seguros no son sólo contratos e indemnizaciones. Como corredor, la gestión de riesgos requiere una serie de servicios orientados a la prevención y el establecimiento de asociaciones con expertos"
A fin de cuentas, no se trata sólo de una cuestión de seguros. Tiene que ver con la cultura técnica de los navegantes. Un barco bien cableado, debidamente protegido y revisado con regularidad, significa menos intervenciones en el mar y más horas de navegación.

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