RSO, comprensión de las obligaciones de la FFVoile y de World Sailing durante las regatas

© Maxime Leriche

Tanto en las regatas oceánicas como en las costeras, la RSO establece el marco. El equipamiento, la estructura del barco y la formación de la tripulación están sujetos a obligaciones. Pero entre las reglas internacionales y las prescripciones francesas, la lectura es cada vez más clara.

Las RSO proporcionan un marco para la seguridad en las regatas de yates, pero su alcance se extiende mucho más allá de la regata, influyendo directamente en las prácticas de navegación en alta mar.

Un amplio conjunto de normas, anexos y reglamentos nacionales

Las RSO están organizadas en seis secciones, que van desde las definiciones hasta los requisitos de formación, pasando por la estructura de la embarcación, el equipo de a bordo y el equipo personal. También hay once anexos. Algunos establecen normas mínimas, sobre todo en materia de inspecciones y formación, mientras que otros ofrecen recomendaciones técnicas.

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Pero en Francia se aplica una capa adicional. La FFVoile impone sus propias prescripciones, que complementan las reglas de World Sailing. Y, lo que es más importante, estas prescripciones deben respetarse en todos los apéndices, incluso cuando se consideren consultivas a nivel internacional.

Búsqueda de categorías según las necesidades

La RSO clasifica las regatas en cinco categorías, de 0 a 4, con un nivel de dificultad creciente cuanto más lejos se esté de la costa.

  • La categoría 0 corresponde a la navegación transoceánica, con graves limitaciones, sobre todo en aguas frías. Me vienen a la mente los viajes alrededor del mundo.
  • La categoría 1 está destinada a regatas oceánicas de larga distancia, normalmente transatlánticas, con un alcance significativo.
  • La categoría 2 es para los recorridos en alta mar que se mantienen a una distancia razonable de la costa, como algunas de las principales regatas mediterráneas.
  • La categoría 3 sigue siendo mar abierto, pero en recorridos más supervisados. Por último, la categoría 4 abarca las regatas costeras, a menudo diurnas.

Esta clasificación afecta directamente al nivel de equipamiento, las inspecciones y los requisitos de formación.

Estructura, estabilidad y apéndices bajo control

La RSO impone un marco preciso al diseño y la vigilancia de la embarcación. Se inspeccionan la estructura, la estabilidad y el equipo fijo. Esto incluye el aparejo y los cadenotes, pero también elementos críticos como la quilla y el timón, con procedimientos de inspección definidos en el apéndice.

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Algunos dispositivos específicos, como el lastre móvil o variable, también están sujetos a normas detalladas. El objetivo sigue siendo el mismo: garantizar que la embarcación conserve su integridad estructural en condiciones degradadas.

Un inventario de equipos diseñados para cada situación

El equipamiento necesario a bordo abarca un amplio espectro, desde equipos de supervivencia hasta sistemas de comunicaciones.

Los SAR detallan tanto los equipos fijos como los portátiles. Incluyen balsas salvavidas y balizas, así como dispositivos como trineos y anclas flotantes. Cada artículo corresponde a un uso específico, como el abandono del buque, la estabilización, la señalización o el remolque.

Este nivel de detalle limita las interpretaciones y exige una preparación rigurosa del barco antes de la salida.

La formación de supervivencia, una obligación limitada en el tiempo

La formación en supervivencia en el mar es uno de los pilares de la RSO.

Cada miembro de la tripulación, incluido el responsable de la embarcación, debe haber realizado un curso de formación validado en los cinco años anteriores a la regata. Y en función de la categoría, una proporción mínima de la tripulación debe estar formada, con umbrales precisos, en particular el 30% de la tripulación con un mínimo de dos personas. En el caso de una tripulación reducida a dos, al menos un miembro debe estar formado.

En Francia, la FFVoile también hace obligatorios determinados cursos de formación, en particular para las regatas en solitario de categoría 3.

Los conocimientos médicos, requisito indispensable para una navegación comprometida

Las OSV también incluyen un componente médico. Como mínimo, un miembro de la tripulación debe poseer una cualificación reconocida en asistencia médica, como el STCW o equivalente. Además, otros miembros deben tener una formación en primeros auxilios con una validez inferior a cinco años.

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Los tripulantes también deben estar familiarizados con situaciones de la vida real como la hipotermia, el ahogamiento y la reanimación cardiopulmonar. La FFVoile también ofrece cursos de formación específicos, como formación médica en alta mar o primeros auxilios en el mar, que se reconocen como parte de la RSO.

Reglas derivadas de las regatas, pero útiles para la vela

Aunque las OAR se aplican principalmente a la competencia, su influencia se extiende más allá de este marco.

Muchos navegantes se inspiran en él para prepararse para la navegación oceánica. Y si te fijas bien, la lógica sigue siendo la misma: anticiparse a los daños, formar a la tripulación y hacer que el barco sea fiable.

Entre los requisitos técnicos, la formación y los procedimientos, la RSO esboza finalmente un método de preparación, mucho más allá de las reglas deportivas.

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