Clase40 Centrakor Hirsch, reacondicionamiento invernal y opciones técnicas antes de la Route du Rhum


En Port-la-Forêt, el astillero Mer Agitée trabaja intensamente en el Centrakor Hirsch Clase 40. Aquí, Mikaël Mergui pone a punto su embarcación de cara a una temporada cargada hasta la Ruta del Ron. Entre los avances técnicos y la organización deportiva, varias opciones merecen un desvío.

A pocas semanas de su vuelta al agua, el Class40 Centrakor Hirsch entra en una fase clave de su preparación, entre el reacondicionamiento técnico, las decisiones de navegación y una apretada agenda.

Modificaciones en el casco y la cubierta para reducir la resistencia aerodinámica

La reforma de invierno se ha centrado en elementos visibles y más discretos, pero todos relacionados con el rendimiento en ceñida y a favor del viento. Se han añadido baluartes a lo largo de la cubierta. Su función va más allá de proteger a la tripulación.

Cuando se escora, estas superficies laterales aumentan el efecto de palanca y limitan la inmersión de los puntales y aparejos que navegan a sotavento. El resultado esperado es una reducción de la resistencia hidrodinámica y una cubierta más seca. Pero esta elección también requiere una gestión del peso y un esfuerzo adicional en los eslabones estructurales.

La quilla también ha sufrido algunos retoques en su perfil y superficie. En un Class40, estos ajustes influyen directamente en el compromiso entre potencia y resistencia. Un perfil más optimizado puede mejorar el rendimiento, pero requiere una puesta a punto en condiciones reales de navegación.

Asegurar el interior contra la entrada de agua

Uno de los puntos débiles detectados era el acceso a la escalera. La antigua configuración, con una amplia abertura desplazada hacia un lado, dificultaba su cierre con mar gruesa.

La nueva disposición se basa en dos bajantes más estrechas, situadas a ambos lados. Esta disposición cierra eficazmente el lado de sotavento. En un barco que hace agua o se hunde, este detalle se convierte rápidamente en un factor determinante para preservar el interior.

Y esta elección también mejora la circulación a bordo. En un Class40, donde cada movimiento se hace con apoyo y constricción, unos centímetros de más marcan una gran diferencia en el día a día, especialmente en las largas travesías en solitario.

Un barco diseñado para navegar en solitario a pesar de navegar en doble

Aunque algunas regatas se disputan con tripulaciones reducidas, la temporada está orientada a la navegación en solitario. Esto influye directamente en la elección del diseño y la ergonomía.

La gestión de las maniobras, la accesibilidad de los puestos de trabajo y la legibilidad de la cabina se convierten en prioridades. El patrón debe poder controlarlo todo solo, incluso cuando esté cansado. Esto implica hacer concesiones, a veces en detrimento del confort o de la polivalencia de la doble mano.

La Normandie Channel Race se disputará con Benoît Hantzperg. El dúo nos permitirá validar los reglajes, pero también probar las opciones técnicas frente a otra experiencia de regata oceánica.

Una agenda apretada para que Class40 sea más fiable

La temporada 2026 está estructurada en torno a una serie de acontecimientos. La vuelta al agua está programada en un breve espacio de tiempo, seguida de un programa de entrenamiento en solitario.

El calendario incluye la Trinité 40 a finales de abril de 2026, la Normandie Channel Race y la Les Sables Horta a principios de julio de 2026. Un evento en septiembre de 2026 completará esta preparación antes de la Route du Rhum en noviembre de 2026.

Esta secuenciación permite validar progresivamente las opciones técnicas. Cada carrera sirve de prueba a escala real, con condiciones variadas y distintos niveles de compromiso.

La contribución del trabajo en equipo y los enfrentamientos en el mar

El barco tendrá su base en La Trinité-sur-Mer como parte de un grupo de entrenamiento de 9 Class40. Este trabajo colectivo, supervisado por Daniel Souben, ofrece un marco estructurado.

Navegar en flota permite comparar velocidades, ángulos y reglajes. En barcos similares en cuanto a medidas, las diferencias revelan rápidamente las áreas de mejora.

Y también hay una dimensión humana. Encontrar a antiguos rivales del Tour de France à la Voile en un papel de entrenador cambia la dinámica. La visión exterior, a menudo más directa, ayuda a tomar las decisiones técnicas correctas.

Preparación con limitaciones deportivas con el Globe40

Al mismo tiempo, Benoît Hantzperg prosigue su compromiso con la Globe40, vuelta al mundo por etapas. El bClass40, en el que navega, sigue en cabeza de la clasificación general.

La travesía alrededor del Cabo de Hornos se completó sin ningún incidente importante para la flota. Sin embargo, fue necesaria una escala técnica antes de este punto clave para sustituir algunas piezas dañadas.

Esta doble implicación entre astillero y regata oceánica ilustra una realidad del circuito Class40. Los regatistas participan en una sucesión de proyectos, barcos y formatos, lo que enriquece el feedback, pero también hace más difícil estar disponible para las fases de puesta a punto.

Al fin y al cabo, esta renovación invernal es algo más que una simple puesta a punto. Refleja una serie de decisiones técnicas y deportivas que se juzgarán en el mar, en cuanto se naveguen las primeras millas.

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