Cada invierno, los Class40 pasan varias semanas en el astillero preparándose para la temporada siguiente. En La Forêt Fouesnant, el Centrakor Hirsch, de Mikaël Mergui, está siendo sometido a un importante reacondicionamiento en Mer Agitée. Una oportunidad para el patrón, acompañado por Benoît Hantzperg, de detallar las modificaciones realizadas tras el regreso de la última regata transatlántica.
En este vídeo, Mikaël Mergui nos lleva al corazón del astillero y nos explica las decisiones técnicas tomadas para mejorar el manejo y la ergonomía del barco.
Ajuste del equilibrio del barco tras la última regata transatlántica
El punto de partida de este trabajo fue el debriefing tras la regata transatlántica de noviembre. Los análisis realizados con los arquitectos pusieron de manifiesto una ligera falta de equilibrio en el barco. El Class40 tendía a derivar más de lo previsto. Para corregirlo, el equipo decidió aumentar ligeramente la superficie de la vela de quilla.
La modificación afecta principalmente a la sección de popa de la orza. El objetivo es ajustar la posición de la orza en relación con el centro de la vela para obtener un barco más equilibrado a vela. Este tipo de trabajo es meticuloso. El trabajo consiste en moldear con precisión las nuevas formas a partir de plantillas y, a continuación, lijar y afinar la superficie antes de las fases de acabado.
Nuevos cojines para proteger la cubierta y la tripulación
El cambio más visible es la adición de grandes favois en los costados del barco. Estas extensiones del casco prolongan el entablado para carenar los puntales cuando el barco escora. Al navegar, esto limita las turbulencias y mejora el flujo de aire a lo largo de la cubierta.
Pero también hay un beneficio muy tangible para el patrón. Cuando el barco escora, la pared de barlovento es más alta. El rocío y la brisa marina penetran menos fácilmente en la cubierta. En un barco de regatas oceánicas, estos detalles pueden marcar la diferencia con el paso del tiempo. Menos agua en cubierta significa también menos humedad en la bañera y más comodidad de maniobra.
Ergonomía rediseñada para navegar en solitario
En el interior de la embarcación, se han introducido varios cambios en la organización de la bañera y el pasillo de acceso. La versión anterior sólo tenía una puerta de acceso, situada a babor. Se ha añadido una segunda abertura para facilitar los desplazamientos entre el interior y el exterior.
Esta modificación también mejora la protección contra la entrada de agua cuando el barco navega con una escora pesada. Otro cambio es el reposicionamiento de la canaleta, que alberga las maniobras procedentes del escalón del mástil, a una posición más central. De este modo se equilibran los dos asientos de guardia situados a ambos lados.
Para Mikaël Mergui, este punto es esencial. En una regata en solitario como la Route du Rhum, la calidad del descanso se convierte en un factor determinante del rendimiento.
Una revisión completa del barco antes de la temporada
Como suele ocurrir durante una reforma invernal, el equipo aprovechó el desmontaje de gran parte del equipamiento para realizar una inspección completa del barco. Se desmontó la electrónica y gran parte del sistema eléctrico para comprobar el estado de los cables y las conexiones. El objetivo era detectar cualquier rastro de corrosión u oxidación.
En los barcos que realizan varias travesías del Atlántico al año, estas comprobaciones son esenciales. Las vibraciones, la humedad y el agua salada pueden dañar rápidamente determinados equipos. El mástil y la jarcia también se sometieron a una inspección completa. Para el equipo Centrakor Hirsch, las buenas noticias vinieron de la estructura. A pesar de una última regata transatlántica especialmente difícil, no se detectó ninguna anomalía estructural.
Objetivo Ruta del Ron
Este reacondicionamiento invernal forma parte de la preparación del próximo gran acontecimiento del proyecto deportivo. La Route du Rhum, que se disputa en solitario, exige una preparación especialmente rigurosa. La fiabilidad del barco, su ergonomía y la calidad del descanso a bordo son factores clave para el rendimiento.
Todavía quedan varias semanas de trabajo antes de que el barco vuelva al agua. Hay que pintar el casco, volver a montar la electrónica y dar los últimos retoques. En este vídeo rodado en el corazón del astillero, Mikaël Mergui nos abre las puertas de esta fase a menudo discreta pero esencial de las regatas oceánicas. Un periodo en el que cada detalle cuenta antes de volver a zarpar.

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