Charal 2, cuando se trocea un IMOCA para mejorar su rendimiento

© Marin Le Roux / polaRYSE

Partir en dos un barco IMOCA para modificar su casco sigue siendo una operación sin precedentes. Sin embargo, fue la elección que hizo el equipo Charal tras la Transat Café L'Or. Se trata de un proyecto de envergadura, destinado a mejorar el vuelo, el planeo y la maniobrabilidad del barco cuando navega en solitario, con la Route du Rhum 2026 en el punto de mira.

En la clase IMOCA, la evolución se basa ahora en los detalles estructurales, la puesta a punto y las elecciones deliberadas. Con el Charal 2, el equipo de Jérémie Beyou ha dado un paso adelante poco habitual. Tras su victoria en la Transat Café L'Or, el monocasco fue literalmente abierto para sustituir todo el fondo del casco. Se trata de una operación extraordinaria, planificada a largo plazo y realizada en respuesta a las lecciones aprendidas desde su botadura en 2022.

Replanteamiento del casco basado en el vuelo real del barco

Desde el principio, Charal 2 destacó por sus timones en V, diseñados para favorecer un vuelo plano prolongado. Esta elección reveló rápidamente una contradicción hidrodinámica. El casco inicial de tipo scow ofrecía potencia cuando se escoraba, pero resultó menos adecuado para un barco que navegaría plano más a menudo de lo esperado.

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Los datos de navegación confirmaron esta tendencia. El barco vuela más largo, con menos escora, lo que altera profundamente el equilibrio. Por tanto, adaptar el casco parecía el siguiente paso lógico, con el objetivo de mejorar el planeo y reducir la resistencia hidrodinámica en estas fases de vuelo estabilizado, aunque ello supusiera aceptar una ligera pérdida de potencia debido a la menor escora.

Un proyecto nunca visto a esta escala en la clase IMOCA

Aunque algunos barcos IMOCA ya han sido objeto de reparaciones estructurales, sobre todo en la proa, nunca antes un proyecto había implicado la sustitución de todo el fondo del casco. Visualmente, la operación es espectacular. Se ha cortado toda la eslora del monocasco, dejando al descubierto una estructura interna desnuda, reducida a su armazón principal.

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La transformación da la impresión de un barco vaciado, como si le hubieran quitado la piel. Es una imagen impactante, que ilustra la magnitud del desafío técnico asumido por el equipo Charal. La elección de esta opción marca una clara ruptura con los ajustes graduales habitualmente favorecidos en la clase.

Estrecha coordinación entre las oficinas de diseño y las obras

Las obras comenzarán en el invierno de 2024. VPLP trabajó con el equipo de Charal en el diseño del nuevo casco. Gurit, que ya participó en la estructura inicial del barco, se encargó de definir las modificaciones estructurales necesarias. Al mismo tiempo, los nuevos semicascos se fabrican en Gepeto Composite, en las inmediaciones de la base de Charal.

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Esta fase de preparación nos permite anticipar al máximo el montaje final. El trabajo propiamente dicho comienza tras el regreso de la Transat Café L'Or. A partir de mediados de diciembre, los equipos empiezan a cortar el carbono, una operación larga y exigente, realizada durante varias semanas en un entorno polvoriento y ruidoso.

Reconstrucción y precisión milimétrica

Una vez abierto el casco, los técnicos se concentran en adaptar la estructura interna. Cada elemento debe corresponder a la nueva geometría, sin comprometer la rigidez general del barco. El ajuste de los nuevos semicascos es una fase clave del proyecto. Las tolerancias son mínimas y cada alineación determina el comportamiento futuro del monocasco.

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Tras el montaje de los compuestos, previsto para la primavera, se reinstalarán todos los sistemas mecánicos, hidráulicos y electrónicos. La botadura está prevista para junio, lo que abre una ventana de unos seis meses antes de la Route du Rhum.

Ganancias previstas en puntos de vela rápidos y vientos ligeros

En el agua, las expectativas están centradas. El nuevo casco debería permitir progresar a velocidades superiores a unos quince nudos, así como en condiciones de poco viento, dos ámbitos en los que el Charal 2 aún podría progresar. La reforma también pretende que el barco sea más tolerante, sobre todo cuando navega en solitario.

La experiencia acumulada en la navegación con tripulación y en doble ha demostrado que el potencial del barco se explota más fácilmente cuando hay más de un tripulante. El objetivo ahora es acercar este nivel de rendimiento al alcanzable en solitario, un parámetro decisivo con vistas a la Route du Rhum y la Vendée Globe.

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