Una historia de coherencia
No es una hazaña inesperada. Jérémie Beyou, figura central de la escena IMOCA desde hace más de una década, acumulaba podios sin llegar a ser protagonista en los últimos años. A fuerza de constancia, compromiso total y resistencia, ha forjado los cimientos de esta victoria. No han faltado las pruebas: averías, abandonos y la frustración de no llegar nunca a ninguna parte. Pero esta Transat Café L'Or 2025 pone fin a un ciclo e inaugura una nueva era.
Un tándem con explosión

La llegada de Morgan Lagravière a bordo del Charal 2 lo cambió todo. Técnico agudo y navegante intuitivo, Morgan aportó su visión, su exigencia y su calma. El reparto de papeles estaba claro: Jérémie se encargaría de las decisiones estratégicas, Morgan del puro rendimiento. Esta complementariedad dio lugar a una dinámica poco común. Juntos, construyeron una victoria impecable, metódicamente preparada y autoritariamente validada en la regata.
El punto de inflexión táctico

La regata viró hacia los alisios. Tras reagruparse en Canarias, Jérémie y Morgan fueron los primeros en virar hacia el oeste, encontrando un corredor rápido que les dio el liderato. A partir de ahí, aguantaron, a pesar de la presión del Macif Santé Prévoyance, a pesar del cansancio, a pesar de lo que estaba en juego. Supieron gestionar, anticipar y bloquear la carrera. El dúo no sólo ganó, sino que dominó.
Una victoria para el equipo
Charal 2, el diseño de Manuard botado en 2023, no es un barco fácil de domar. Han sido necesarios meses de puesta a punto, ajustes y elecciones técnicas para sacarle todo su potencial. La victoria es también la del equipo técnico, la inversión colectiva y una filosofía: el trabajo bien hecho, los detalles que marcan la diferencia, la fe en el largo plazo.

La historia se escribe
Para Jérémie Beyou, esta victoria es tanto un alivio como una consagración. Para Morgan Lagravière, marca una continuidad excepcional: tres victorias consecutivas en la Transat Café L'Or, algo nunca visto. Entre los dos han escrito un marcador que pasará a los anales de las regatas oceánicas. Y para el Charal 2, marca el nacimiento de un nuevo estatus: el de un barco capaz de ganarlo todo.


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