Este lanzamiento marca la llegada de un yate de crucero en aguas azules que apunta claramente al mar abierto, conservando al mismo tiempo un cierto grado de versatilidad. Y a bordo de este GS Plus 80 Long Cruise, hay una serie de características técnicas que merecen un vistazo más de cerca antes de empezar a planificar su programa de navegación.
Un casco ancho que favorece el apoyo y el volumen al navegar
Matteo Polli ha elegido un casco con una anchura pronunciada hasta el espejo de popa. Esto da estabilidad a la forma y libera espacio en el alojamiento. En alta mar, este trimado da lugar a un barco que se asienta bien en el agua y mantiene bien el rumbo, sobre todo bajo piloto. Los dos timones contribuyen a este control, incluso cuando el barco escora y acelera.

Y en el corazón del programa está el lastre telescópico, que varía el calado de 4,8 m a 2,8 m. Esto marca una verdadera diferencia en el acceso a fondeaderos y puertos poco profundos. Para los que prefieren la sencillez, sigue estando disponible la quilla fija.
Una cabina dividida entre maniobra y relax
La bañera está dividida en varias zonas diferenciadas. En proa, una zona para invitados con mesas y asientos. En popa, zonas para tomar el sol y los dos puestos de mando descentrados. Esta elección libera la circulación y hace más seguras las maniobras. Las escotas y las drizas se dirigen hacia popa, manteniendo despejada la bañera central.

Pero en un barco de 26 metros, esta separación también significa que la tripulación tiene que estar más coordinada. El timonel se mantiene alejado de los winches principales, lo que requiere una clara organización a bordo, especialmente con una tripulación reducida. Para un uso familiar con una tripulación profesional, la configuración funciona bien. Para una autonomía total, requiere un poco de planificación.
Mucho espacio
En el interior, la distribución se basa en una suite del propietario a proa y tres camarotes de invitados. El salón central goza de mucha luz gracias a las ventanas y los paneles del techo. Hay mucho volumen, posible gracias a la anchura de la popa. Los materiales son clásicos, con maderas claras y colores neutros.

La presencia de dos camarotes de tripulación en popa, con acceso directo desde la bañera, confirma este posicionamiento. Este yate está diseñado para ser operado con marineros a bordo, aunque su uso privado sigue siendo posible. El astillero Cantiere del Pardo ha anunciado que el barco se construirá íntegramente en sus instalaciones, desde la estratificación hasta la botadura. Esto significa que el proyecto podrá seguirse a la perfección.
El número dos se entregará en versión espectáculo
Y el resto del programa ya está trazado. Tras su botadura, Bianca II se someterá a una serie de pruebas que recorrerán unas 1.500 millas para validar su configuración y comportamiento en el mar. La primera prueba real está prevista para la Grand Soleil Cup de Porto Cervo, del 21 al 23 de mayo de 2026, donde se observará el barco en condiciones reales. Paralelamente, se está construyendo un segundo modelo, esta vez en versión Performance, que permitirá comparar dos enfoques de un mismo plano de carena.

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