Este vídeo dedicado al Hallberg Rassy 57 sigue un hilo conductor sencillo, mostrando el barco a vela y desmontando después, punto por punto, su organización técnica y su equipamiento. Este largo formato permite captar la lógica general de un yate diseñado para largas travesías con una tripulación reducida.
Un yate de 57 pies que simplifica las maniobras
La distribución de la cubierta y el equipamiento reflejan esta orientación hacia una tripulación más reducida. Las principales maniobras están centralizadas en la bañera, con un génova enrollable a motor, una mayor enrollable en el mástil y winches eléctricos. Los ajustes hidráulicos de la jarcia permiten ajustar la tensión y la forma de las velas sin abandonar el timón.
La bañera, protegida por un techo rígido, ofrece un mirador protegido. La visibilidad hacia delante se mantiene tanto si el timonel está de pie como sentado. Las pasarelas despejadas y los pasillos sin obstáculos facilitan los desplazamientos.
Arquitectura diseñada para la navegación autónoma
El Hallberg Rassy 57 dispone de varios sistemas independientes de agua y combustible. A bordo hay tres depósitos de gasóleo, con un sistema de transferencia a un depósito principal. En cuanto al agua dulce, el volumen total se basa en un depósito principal de 665 litros y un depósito lateral de 290 litros.
La desalinizadora, de 155 litros por hora, completa el paquete. Permite una producción continua de agua durante largas travesías. La gestión de la energía se basa en un banco de baterías de litio de 24 V que totalizan unos 42.000 Wh, combinado con un generador y varios cargadores.
Los equipos "domésticos", como las placas de inducción, las lavadoras y el aire acondicionado, funcionan mediante convertidores alimentados por este parque. Esta elección limita el tiempo de utilización del generador y estabiliza el consumo eléctrico a lo largo del tiempo.
Una organización técnica clara y accesible
El vídeo destaca la accesibilidad de los sistemas. Tanques, bombas y circuitos son accesibles a través de los fondos, cerramientos y tabiques técnicos. Las instalaciones se identifican mediante marcas visibles, lo que facilita su lectura y el trabajo en ellas.
La sala de máquinas transitable proporciona acceso directo al motor, el generador y los componentes principales. El motor instalado es un Volvo Penta D4 de 175 CV. Con una hélice plegable con sobremarcha, la velocidad de crucero es de unos 6 nudos a régimen moderado, con una autonomía de entre 1.300 y 1.400 millas náuticas.
Los planos técnicos suministrados a bordo completan este planteamiento. Permiten localizar circuitos, bombas y equipos sin desmontajes complejos. El objetivo de esta organización es facilitar las operaciones de mantenimiento, incluso durante la navegación.
Más sistemas de seguridad distribuidos por todo el vehículo
El Hallberg Rassy 57 incorpora varios niveles de seguridad contra la entrada de agua y los daños. El buque dispone de varias bombas de achique, entre ellas una manual, una automática y una de emergencia de gran caudal. Cada zona sensible está equipada con sensores y alarmas.
El compartimento delantero, el salón y los volúmenes traseros tienen circuitos separados. Esta división permite aislar una zona en caso de incidente. Los tabiques estancos también contribuyen a esta lógica.
Los equipos esenciales disponen de mandos de emergencia. Los winches eléctricos pueden accionarse manualmente. El enrollador de génova y el sistema de la vela mayor disponen de soluciones alternativas en caso de avería. El timón puede ser tomado por un sistema de emergencia directamente en la mecha del timón.
En la popa, la plataforma de baño incorpora un dispositivo que puede abrirse desde el agua. Este sistema permite desplegar la escalera aunque no haya ningún tripulante a bordo.
Instalaciones diseñadas para la vida a bordo durante la navegación
El interior del Hallberg Rassy 57 se organiza en torno a un luminoso salón, con varias configuraciones posibles de carpintería, desde teca hasta caoba y roble. El suelo está nivelado en todas partes, lo que facilita los desplazamientos en el mar.
La cocina está equipada para un uso prolongado, con frigorífico, congelador, lavavajillas y superficie de trabajo segura. Los camarotes de proa y popa ofrecen literas dobles, con almacenamiento y acceso a las instalaciones técnicas bajo las literas.
El camarote del armador en popa tiene su propio espacio sanitario, con ducha independiente. En la parte delantera, un camarote central puede configurarse con una litera en V o una cama axial. Un camarote lateral completa la distribución.
En cubierta, la bañera protegida y las amplias zonas de circulación permiten moverse con seguridad. Los cofres de estiba, el cofre para velas y los cofres de popa ofrecen amplia capacidad para el equipo de a bordo, las velas o la embarcación auxiliar.
En definitiva, este vídeo del Hallberg Rassy 57 pone de relieve un yate estructurado en torno a la navegación en alta mar. Cada zona a bordo, desde la jarcia hasta la sala de máquinas, sigue una lógica de uso en el mar, con especial atención al acceso, la redundancia y la gestión de recursos.

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