Diez días después de encallar en un banco de arena entre la isla de Sein y el islote de Kelaourou, el Figaro 3 Kingspan Sailing de Tom Dolan ha sido reflotado. La operación, preparada desde hacía varios días, permitió sacar el barco de su precaria posición antes de enderezarlo en una zona con suficiente profundidad.

Las mareas vivas como única oportunidad de intervención
Desde el accidente, la prioridad ha sido proteger el monotipo de los efectos del oleaje, las mareas y las rocas circundantes. Los coeficientes insuficientes de los días anteriores no permitían liberar el velero sin correr riesgos adicionales. Por lo tanto, el equipo esperó a que volvieran las mareas altas para disponer de un nivel de agua suficiente que permitiera intentar su reflotamiento.

Una técnica adaptada a la posición del barco

El plan elegido consistía en volver a poner a flote progresivamente al Figaro 3 en su posición de escora. Se instalaron boyas inflables bajo la quilla para proporcionar flotabilidad. Al mismo tiempo, un cabo de amura fijado en la cabeza del mástil permitió controlar el enderezamiento del velero. Este método limitó las tensiones sobre el casco y el aparejo durante las diferentes fases de la operación.

Nos dirigimos a Port-la-Forêt para las peritaciones
Una vez liberado y enderezado, el Figaro 3 puso inmediatamente rumbo a Port la Forêt. El barco será sometido ahora a una inspección exhaustiva antes de que se lleven a cabo los trabajos de reparación.
Unos días antes, Tom Dolan ya había señalado que el casco parecía haber resistido especialmente bien su estancia forzosa entre las rocas.

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