El Simena no es solo un gran velero que admirar cuando está fondeado. Las primeras imágenes publicadas por ARES Yachts muestran un ketch de 62 m navegando de verdad frente a las costas de Saint-Tropez, con las velas desplegadas, escorada y a una velocidad moderada. Tanto para los navegantes de recreo como para los profesionales del sector náutico, este primer avance permite comprender mejor el proyecto del barco, que abarca la navegación en alta mar, las escalas en el Mediterráneo y su anunciada presencia en el Monaco Yacht Show 2026.

Un ketch de 62 m que realmente navega a vela
Durante la sesión fotográfica frente a las costas de Saint-Tropez, el Simena navegaba a una velocidad de entre 8,5 y 9,5 nudos con vientos de entre 13 y 16 nudos. Este nivel de velocidad es coherente con su configuración de velas y su programa de travesía de larga distancia.

El aparejo de ketch combina un mástil principal de 59 m con un mástil de mesana de 48 m. El armamento incluye una vela mayor de 470 m², una vela de mesana de 249 m², un génova de 596 m² y una trinqueta de 356 m², suministradas por Doyle Sails.

Las pruebas en el mar también permitieron alcanzar los 16 nudos a vela, con un viento de 20 nudos y un ángulo de 100 grados. Esta cifra ofrece una indicación interesante sobre el potencial del barco en ceñida, aunque la realidad de una travesía siempre depende del estado del mar, del ajuste de las velas y del nivel de comodidad que se busque a bordo.

Una primera temporada que ya parece un auténtico crucero
El Simena ya ha recorrido unas 3.250 millas náuticas en 2026. El barco ha hecho escala en Mónaco, Génova, Palma de Mallorca, Saint-Tropez e Imperia.

El inicio de la temporada incluye varias travesías largas, entre ellas un traslado sin escalas de 1 200 millas náuticas entre Fethiye y Mónaco. El queche también realizó una travesía de unas 400 millas náuticas entre el estrecho de Mesina y el cabo de Córcega, y posteriormente una etapa en alta mar de unas 380 millas náuticas entre Citera y el estrecho de Mesina.

Estas distancias dicen más que cualquier ficha técnica. Sitúan al Simena en la categoría de los grandes yates diseñados para navegar, no solo para cambiar de puerto entre dos fondeaderos. Y en el Mediterráneo, donde los vientos a veces se muestran caprichosos, esta capacidad de alternar la navegación a vela y la propulsión a motor es muy importante.

Una propulsión híbrida diseñada para largas distancias
El sistema híbrido del Simena permite una navegación eléctrica alimentada por un generador a unos 8 nudos. La autonomía calculada alcanza unas 6 000 millas náuticas en esta configuración.

Por su parte, el motor diésel MAN anuncia una velocidad máxima de 14 nudos y una autonomía operativa de 4.000 millas náuticas a 11 nudos. Para un yate de 62 m, estos datos apuntan claramente a travesías largas y cruceros con pocas limitaciones en cuanto a escalas técnicas.

Simena cuenta además con una calificación SEA Index de 4 estrellas ?el nivel más alto?, desarrollada por el Club Náutico de Mónaco y el Grupo UBS, y verificada por Lloyd's Register. El barco también ha recibido dos nominaciones a los premios La Belle Classe Superyachts Explorer Awards. Son aspectos a tener en cuenta, aunque el verdadero impacto medioambiental de un yate sigue dependiendo de su uso, de las horas de funcionamiento del motor y de su mantenimiento.

Una silueta clásica, pero con las dimensiones de un superyate
El diseño exterior y la arquitectura naval son obra de Taka Yacht Design, con sede en Estambul. El diseño interior corre a cargo de Design Unlimited.

El Simena retoma los rasgos clásicos, con proa de clíper, cubiertas de teca y caoba sipo barnizada. Sin embargo, las proporciones siguen siendo las de un superyate contemporáneo. El barco figura entre los 25 superyates de vela más largos del mundo.

A bordo, la distribución permite alojar hasta 12 invitados en seis camarotes. La suite del armador ocupa toda la anchura de la proa. Los espacios exteriores incluyen una cabina de mando con mesa para 14 personas, una plataforma de baño desplegable de 6 m² y un flybridge empotrado, menos visible en la línea general del yate.

Un programa mediterráneo que se sigue de cerca
El Simena navega actualmente por el sur de Francia. Su programa de verano de 2026 incluye la Costa Azul, una posible escala en Portofino y el norte de Cerdeña durante la Maxi Yacht Rolex Cup, del 6 al 12 de septiembre de 2026.

A continuación, el barco debe llegar a Mónaco antes del Monaco Yacht Show, previsto del 23 al 26 de septiembre de 2026. Allí figura entre los grandes veleros que se expondrán.

Northrop & Johnson pone a la venta el Simena. Para un aficionado a la navegación, el interés de este barco radica sobre todo en su equilibrio entre un aspecto clásico, un aparejo generoso y su capacidad de navegación. No es un velero de bolsillo, ni mucho menos, pero las primeras salidas a mar demuestran que se trata de un yate que ya ha dejado atrás su papel meramente decorativo en el muelle.

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