Piloto automático Raymarine: el RCU 1 aporta mayor seguridad para navegar en solitario

Raymarine incorpora un mando a distancia inalámbrico a su sistema de piloto automático Evolution. El RCU 1 permite modificar el rumbo mientras se desplaza por la cubierta y muestra diversos datos de navegación. Sobre todo, incorpora un dispositivo destinado a los navegantes en solitario en caso de caída al mar.

Con el RCU 1, Raymarine ofrece la posibilidad de mantener el control del piloto Evolution en la mano. Pero este mando a distancia de 190 g no se limita a modificar el rumbo, ya que combina el control por gestos, la visualización de los datos de a bordo y una función de seguridad para la navegación en solitario.

Activar el piloto automático sin tener que volver al puesto de mando

La primera función de la RCU 1 es bastante fácil de entender: permite acceder al piloto automático Evolution sin necesidad de permanecer frente a su panel de control.

El mando a distancia funciona de forma inalámbrica y cabe en una mano. Permite activar o desactivar el piloto automático y modificar el rumbo desde distintos puntos del barco. En un velero, esta posibilidad resulta muy útil cuando hay que actuar sobre las escotas, supervisar una maniobra o desplazarse por la cubierta sin dejar de permitir que el piloto mantenga el rumbo.

En una embarcación a motor, este principio también puede resultar útil al desplazarse a bordo o durante una jornada de pesca, cuando el timonel no permanece constantemente delante de la consola.

La otra cara de esta libertad es evidente: el mando a distancia se convierte en un dispositivo adicional que hay que llevar consigo y que no debe perderse en la cubierta. Además, sigue estando vinculado al sistema de piloto automático Evolution, por lo que está destinado principalmente a embarcaciones que ya cuenten con este sistema de Raymarine.

Point and Go: cambia de ruta apuntando con el mando a distancia

Raymarine incorpora con el RCU 1 un sistema de control denominado «Point and Go». En lugar de introducir únicamente una corrección angular, el navegante puede apuntar el mando a distancia hacia la dirección que desea seguir. Para ello, el mando a distancia utiliza un sistema AHRS, cuya presencia figura en las características técnicas facilitadas por el fabricante. El principio consiste en utilizar la orientación del dispositivo para transmitir una nueva dirección al piloto.

Este comando puede simplificar ciertos cambios de rumbo cuando el navegante se encuentra lejos del puesto de mando. No obstante, requiere mantener una lectura marítima convencional de la situación. Fijar un rumbo no exime, evidentemente, de vigilar a las demás embarcaciones, ni de controlar la profundidad, ni de tener en cuenta la costa y los posibles peligros.

Por lo tanto, el mando a distancia no sustituye a la vigilancia. Simplemente traslada el control del piloto desde un panel fijo a la mano del navegante.

Una función «Solo Sailor» diseñada para casos de caída al mar

La función más específica de la RCU 1 se denomina «Solo Sailor». Está dirigida directamente a los navegantes que utilizan el piloto automático cuando están solos a bordo. Según Raymarine, cuando el usuario del mando a distancia cae al mar, el sistema ordena automáticamente a la embarcación que se coloque de proa al viento.

En un velero, esta maniobra tiene como objetivo reducir la capacidad del barco para continuar su rumbo a vela tras la caída del patrón al agua. Se trata de un problema importante en la navegación en solitario: un barco que navega con el piloto automático puede alejarse rápidamente de una persona que ha caído al agua.

Y este dispositivo no convierte al RCU 1 en el único medio de prevención de caídas al mar. El arnés, la cuerda de seguridad, el punto de anclaje y la organización de los desplazamientos siguen siendo las primeras medidas de protección para evitar caer al mar.

Los datos del barco se muestran al navegante en la cubierta

El RCU 1 cuenta con una pantalla a color diseñada para ser legible en exteriores y a plena luz del sol. No solo sirve para mostrar el estado del piloto automático. El mando a distancia también puede mostrar información sobre el rumbo, la velocidad, la profundidad, el viento y los waypoints. De este modo, el navegante sigue teniendo acceso a diversos datos útiles cuando se aleja de los instrumentos instalados en la cabina.

En un velero, la visualización del viento cobra especial importancia, sobre todo, durante el ajuste de las velas o al desplazarse hacia proa. Del mismo modo, la profundidad o la información relacionada con el waypoint pueden seguir siendo visibles cuando el navegante ya no se encuentra frente a su pantalla multifunción.

No obstante, hay que distinguir entre pantalla e instrumentación. La RCU 1 utiliza los datos disponibles a bordo. Por lo tanto, no sustituye a los sensores, sondas y demás instrumentos necesarios para generarlos.

Dos pilas AA y hasta 30 días de autonomía, según el fabricante

Un mando a distancia inalámbrico solo resulta útil para la navegación si está disponible cuando se necesita. Raymarine ha optado por una alimentación mediante dos pilas AA en lugar de una batería recargable integrada. El fabricante anuncia hasta 30 días de uso continuo. La ventaja práctica radica en la posibilidad de cambiar las pilas a bordo sin necesidad de una recarga por USB ni de una fuente de alimentación específica.

Para un crucero prolongado, dos pilas de repuesto tampoco ocupan mucho espacio en el alijo de consumibles de a bordo. Sin embargo, habrá que comprobar periódicamente su estado, sobre todo cuando la RCU 1 se utilice como parte del sistema Solo Sailor.

La RCU 1 se ofrece a 360 ? (IVA incluido) en su versión de solo mando a distancia. Raymarine comercializa también un kit de inicio que combina la RCU 1 y un módulo WG 1, aunque la información facilitada no indica el precio de este conjunto.

Esta compatibilidad con el piloto automático Evolution constituye a la vez la razón de ser y la principal limitación del producto. El mando a distancia encaja naturalmente en una embarcación que ya cuente con el sistema Raymarine. Para un navegante que utilice otra arquitectura electrónica, su utilidad no puede evaluarse independientemente del resto de la instalación.

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