Reparar en lugar de sustituir: una apuesta acertada con un controlador Raymarine ST6001 de más de 20 años

Un panel de mando Raymarine ST6001+, instalado desde hace unos veinte años a bordo de un velero, acaba de recuperar todas sus funciones tras una reparación. Esta intervención, llevada a cabo por AD Leucate, ha permitido sustituir los componentes defectuosos en lugar de todo el equipo. Una reparación que ha costado 250 %C2euros y que pone de manifiesto el potencial de ciertos equipos electrónicos diseñados para durar.

En muchos veleros construidos en la década de 2000, el piloto automático Raymarine ST6001+ sigue formando parte del equipamiento de a bordo. A pesar de su antigüedad, este panel sigue siendo capaz de garantizar el gobierno del barco siempre que su sistema electrónico se mantenga correctamente. Este es precisamente el caso de este ejemplar de unos veinte años de antigüedad, que AD Leucate ha puesto a punto por un coste de tan solo 250 ?, una cifra muy inferior a la que supondría la sustitución completa del sistema.

Un panel completamente desmontado para sustituir los componentes defectuosos

La reparación ha requerido abrir completamente el panel de control. La intervención ha consistido en sustituir la pantalla LCD, que se había vuelto ilegible, así como los componentes electrónicos asociados.

Una vez instalados los nuevos componentes, el panel de control recuperó todas sus funciones, con una pantalla perfectamente legible y mandos operativos. Tras el montaje y las pruebas, el piloto automático volvió a entrar en servicio a bordo.

Esta intervención demuestra que, en ocasiones, un diagnóstico preciso permite centrarse únicamente en los componentes defectuosos sin necesidad de sustituir todo el equipo.

Un equipo diseñado para durar

El Raymarine ST6001+ pertenece a una generación de pilotos automáticos cuyo diseño sigue facilitando, incluso hoy en día, ciertas reparaciones.

Las placas electrónicas, las pantallas y varios componentes siguen siendo accesibles para un técnico que cuente con los conocimientos técnicos necesarios. Esta arquitectura permite prolongar la vida útil de un aparato, que sigue desempeñando las mismas funciones que en el momento de su instalación. Para el propietario, la ventaja es doble. El coste de la intervención se mantiene dentro de unos límites razonables y se conserva la instalación existente, sin necesidad de modificar la red de a bordo ni de sustituir la unidad de control ni el cilindro.

Una reparación que no es posible en todos los modelos

Aunque esta reparación se ha podido llevar a cabo en este ST6001+, esta situación no se aplica a todos los pilotos Raymarine. A lo largo de las distintas generaciones, algunos equipos utilizan componentes específicos que ya no están disponibles o conjuntos electrónicos integrados que hacen que las reparaciones sean mucho más complejas, o incluso imposibles, cuando ya no se fabrican determinadas piezas.

Por lo tanto, cada aparato debe evaluarse de forma individual antes de plantearse su reparación.

Reparar antes de sustituir

Ante el aumento del coste de los equipos electrónicos de a bordo, la reparación va recuperando poco a poco su lugar en los talleres especializados. Por un presupuesto de 250 ?, este panel de piloto automático estará listo para varios años más de navegación sin necesidad de modificar la instalación existente. Una solución que, además, evita el desecho de un equipo en el que solo una parte de los componentes presentaba fallos.

Esta intervención llevada a cabo por AD Leucate nos recuerda que un equipo bien diseñado desde el principio suele poder seguir navegando durante mucho tiempo, siempre que se disponga de los conocimientos técnicos y las piezas necesarias. Para los navegantes que cuentan con determinados modelos antiguos, la reparación sigue siendo, por tanto, una alternativa válida antes de plantearse la sustitución completa del sistema.

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