El desarrollo del piloto automático del Maxi Gitana 18, realizado con la empresa WDS, We.Deploy(science), plantea varias cuestiones técnicas importantes para la clase Ultim, entre modelado avanzado, interfaz del timón y posible evolución de los apéndices controlados.
WDS, We.Deploy(science) en el corazón del piloto automático
Cofundada por Nedeleg Bigi, WDS (We.Deploy(science)) trabaja en la arquitectura de software y los modelos de control del piloto automático de Gitana 18. El objetivo no es sustituir al timonel, sino hacer más fiable y optimizado el comportamiento en vuelo del trimarán. El objetivo no es sustituir al timonel, sino hacer más fiable y optimizar el comportamiento en vuelo del trimarán.
El piloto automático se diseñó primero utilizando modelos digitales completos de la embarcación. Casco central, flotadores, timones, foils, contrapesos a bordo, todo se integra en un entorno de simulación. Se examina cada punto de navegación, desde la ceñida hasta la empopada.
Para los equipos que participan en regatas oceánicas, este enfoque permite probar diferentes sistemas de gobierno sin exponer el barco a las limitaciones reales del mar. Las ganancias, los filtros y los umbrales de intervención se ajustan virtualmente antes de cualquier validación a vela.
Pero un modelo no sustituye al océano. Los mares cruzados, las rachas inestables y las olas desestructuradas no siempre se ajustan a los escenarios teóricos.
De Gitana 17 a Gitana 18, observación en el mar
Erwan Israel recuerda que, antes de desarrollar el nuevo sistema, Nedeleg Bigi navegó a bordo del Gitana 17 para observar el trimarán en condiciones reales. "Analizaba el comportamiento del barco en función del estado de la mar y de los puntos de vela explica Erwan Israel, copatrón de Maxi Gitana 18. "La idea era entender cuándo y cómo debía actuar el piloto
Esta fase de observación alimentó los modelos digitales desarrollados por WDS. Cada reacción del barco, cada variación del trimado o de la aceleración se traducía en parámetros utilizables por el algoritmo.
Para los patrones de Ultim, las ventajas son evidentes. El sistema se basa tanto en datos científicos como en la experiencia de navegación. Pero requiere una puesta a punto, porque a más de 40 nudos, una corrección demasiado brusca del timón puede desequilibrar el vuelo.
Una interfaz de pantalla aún en definición
En esta fase, el piloto automático de Gitana 18 no se materializa mediante un teclado dedicado al timón. Funciona a través de una interfaz de pantalla. Los controles se basan en software, y las acciones realmente útiles para el timonel aún están por definir.
En un trimarán volador, el timonel debe ser capaz de activar o modificar un modo de gobierno sin perder de vista el agua. Demasiadas opciones complican el uso del barco. Demasiadas pocas limitan el potencial de la embarcación. Este trabajo de interfaz concierne tanto a los ingenieros de WDS como a los navegantes del Gitana Team.
Acción limitada a los timones, por el momento
De acuerdo con las reglas de la clase Ultim, el piloto automático sólo actúa sobre los timones. No modifica los reglajes de los foils ni de las demás superficies de apoyo, de las que hay muchas en el Gitana 18. Este límite reglamentario mantiene a la tripulación en el centro del sistema. Conservan el control del trimado y del vuelo, sobre todo en las fases críticas, como las transiciones de vuelo o el bloqueo por el viento. Pero la pregunta ya se ha formulado. Si cambian las normas, un piloto también podría intervenir en determinadas superficies de sustentación para mejorar la estabilidad longitudinal o lateral.
Y mientras el mástil se eleva en el muelle, el debate continúa a bordo. Entre código informático y espuma de mar, el piloto automático del Maxi Gitana 18 ilustra una tendencia fundamental: la creciente integración de la ingeniería digital en el rendimiento oceánico.

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