Sun Fast 30 OD: cómo Christopher Pratt y Maïlys Radulic-Ferrat se preparan para el Mundial de Marsella

Maïlys Radulic-Ferrat y Christopher Pratt
Maïlys Radulic-Ferrat y Christopher Pratt © Marie Cortial / MARSAIL

El Campeonato del Mundo Offshore Mixto por Parejas reunirá a 19 tripulaciones en Marsella del 23 de septiembre al 2 de octubre de 2026. Entre ellas, Christopher Pratt y Maïlys Radulic-Ferrat defenderán los colores de Francia. Una tripulación formada en torno a dos culturas de la regata.

Pasar de un 49er FX a un velero de regatas oceánicas no consiste simplemente en subirse a un barco más grande. Para Maïlys Radulic-Ferrat, el cambio afecta a la duración del esfuerzo, la navegación nocturna, las maniobras, la gestión del sueño y la capacidad de mantener la velocidad cuando aparece el cansancio. Christopher Pratt ya conoce este mundo. En Marsella, del 23 de septiembre al 2 de octubre de 2026, los dos navegantes tendrán que convertir esta diferencia de experiencia en complementariedad frente a otras 18 tripulaciones.

Desde el 49er FX hasta el Sun Fast 30 OD, dos formas de hacer avanzar un velero

A sus 22 años, Maïlys Radulic-Ferrat llega con una trayectoria forjada en la vela olímpica. La francesa compite en la clase 49er FX y, entre otros logros, quedó quinta en el Campeonato del Mundo Sub-23 de 2025. Su iniciación en el Sun Fast 30 OD comenzó en la primavera de 2026, durante la Massilia Inshore Cup.

©Jehan Lérin Photographie
©Jehan Lérin Fotografía

El cambio de embarcación es notable. En las embarcaciones olímpicas, el trabajo de velocidad, los ajustes y las maniobras se desarrollan en secuencias cortas y muy exigentes físicamente. Una regata en alta mar añade otra dimensión: hay que mantener esa precisión durante horas, compaginarla con la navegación, comer, descansar y mantener la lucidez.

No obstante, la primera prueba de este nuevo dúo ha dado algunas pistas. Christopher y Maïlys se han impuesto en las cuatro mangas de la Massilia Inshore Cup 2026.

Por su parte, Christopher Pratt aporta una experiencia adquirida, sobre todo, en las regatas Figaro e IMOCA. A sus 45 años, este marsellés asume así un papel que va más allá del de un simple tripulante experimentado. Parte de su trabajo consiste en transmitir hábitos que son difíciles de adquirir sin haber acumulado millas.

Cuando se es pareja, el reparto de tareas se convierte en una cuestión de eficiencia

En una embarcación de dos tripulantes apenas hay sitio para tripulantes especializados. Cada uno debe ser capaz de llevar el timón, ajustar las velas, maniobrar y vigilar la marcha del barco. Pero un reparto claro de responsabilidades también evita perder tiempo y energía.

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El tándem marsellés ha decidido mantener la organización que ya probaron en la Massilia Inshore Cup. Maïlys se encarga principalmente del timón y trabaja la velocidad. Christopher se ocupa más de la estrategia y las maniobras.

Esta organización aprovecha directamente la experiencia como regatista de la joven navegante. No obstante, debe funcionar cuando las condiciones empeoran o cuando el cansancio obliga a redistribuir las tareas.

Y probablemente ahí es donde reside gran parte del aprendizaje. Navegar en un velero durante unas horas y mantener el mismo nivel de atención en alta mar no requieren exactamente las mismas cualidades.

La noche cambia las reglas del juego para una regatista de vela ligera

Christopher centra su trabajo con su compañera de tripulación, sobre todo, en la navegación de larga duración, la navegación nocturna y la gestión personal. Estos aspectos pueden parecer secundarios frente a los ajustes o la táctica. Sin embargo, en regatas por parejas, influyen directamente en la velocidad.

El cansancio afecta negativamente a las decisiones tácticas, a las maniobras y a la capacidad de mantener el rumbo. El avituallamiento y el descanso se convierten así en factores que influyen en el rendimiento, al igual que un cambio de vela correctamente anticipado.

El Sun Fast 30 OD frena la carrera por el armamento

El Mundial de 2026 se disputa en embarcaciones Sun Fast 30 One Design proporcionadas por la organización. Esta decisión cambia radicalmente la preparación. Las tripulaciones no acuden con su propio velero, optimizado durante meses.

La flota se homogeneiza para limitar las diferencias en el material. El conocimiento de la embarcación sigue siendo esencial, pero la capacidad para familiarizarse rápidamente con el barco asignado también se convierte en un factor determinante.

©Jehan Lérin Photographie
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El dúo debe aprovechar cada salida para desarrollar reflejos. En particular, un bloque de 48 horas de entrenamiento y el Trofeo SEMAC deben servir para recuperar horas de navegación en la embarcación antes del campeonato.

El Marsella añade más presión al campeonato

Francia contará con dos tripulaciones. Christopher Pratt y Maïlys Radulic-Ferrat estarán acompañados por Julia Colombe y Thomas André. Y este último no llega a Marsella sin un palmarés que lo avale. Junto a Théa Khelif, Thomas André se proclamó campeón del mundo de regatas de alta mar en la categoría doble mixta de 2025 en Cowes. Francia afrontará, por tanto, la edición de 2026 como vigente campeona.

Para Chris y Maïlys, la situación es diferente. Su tripulación es bastante nueva y Maïlys aún está familiarizándose con los mecanismos propios de la navegación en alta mar. Pero navegarán en unas aguas que conocen bien y en las que su primera colaboración se saldó con cuatro victorias en cuatro mangas.

El Mundial reunirá a 19 tripulaciones del 23 de septiembre al 2 de octubre de 2026. En una flota de monotipo, unas décimas de nudo, un mal turno de guardia o una maniobra tardía bastan para dar un vuelco a una regata. Para la pareja marsellesa, el trabajo de las próximas semanas está, por tanto, bastante claro: convertir dos experiencias muy diferentes de la regata en un único manual de instrucciones del barco.

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