Con velocidades máximas que se acercan a los 60 nudos, las semirrígidas Sterk están sometidas a limitaciones mecánicas y humanas cada vez mayores. La integración de los asientos con suspensión Shockwave S5 Sentinel responde a muchas preguntas sobre el confort de navegación, la ergonomía a bordo y las modificaciones técnicas a realizar, así como la evolución del posicionamiento de la marca alemana en el segmento de alto rendimiento.
El confort se convierte en un requisito en cuanto la velocidad supera los 50 nudos
Para un navegante acostumbrado a navegar entre 25 y 35 nudos, las ventajas de un asiento suspendido pueden parecer secundarias. Pero a 50 nudos o más, la situación cambia. El cuerpo está sometido a golpes verticales recurrentes, amplificados por los huecos y la rigidez de los cascos. Esto provoca una fatiga prematura y aumenta el riesgo de microtraumatismos, sobre todo en las vértebras y las cervicales.
La adición de un sistema de suspensión está diseñada para absorber parte de la energía cinética generada por los impactos con el mar. La ganancia en confort es inmediata, sobre todo para los pilotos y copilotos en uso intensivo (pruebas, seguridad o travesías largas a gran velocidad).

¿Cómo funciona un asiento con suspensión Shockwave S5?
El modelo S5 Sentinel del fabricante canadiense Shockwave se basa en un amortiguador hidráulico central acoplado a un sistema mecánico multieje. Está diseñado para filtrar los choques verticales y diagonales, sin alterar la percepción de la embarcación. La carrera del amortiguador se ajusta para soportar hasta 130 kg de carga dinámica.
La versión instalada en Sterk incorpora un sistema de giro y deslizamiento para movilidad lateral y frontal. La unidad sigue siendo relativamente voluminosa, con una base que requiere un soporte específico, a menudo integrado directamente en la consola.
¿Qué modificaciones son necesarias para integrar el sistema a bordo?
En las unidades Sterk, la opción de asiento suspendido se cobra a aproximadamente 5.000 euros sin IVA por plaza . Este precio incluye la adaptación de los soportes, el reanclaje y, a veces, la modificación de los circuitos eléctricos para alimentar los elementos activos (según la configuración).
La compatibilidad con modelos más antiguos depende de la época y del tipo de consola. En las embarcaciones de última generación, la interfaz ya está instalada. Sin embargo, para las embarcaciones entregadas antes de 2024, suele ser necesaria una visita al astillero.
Una opción que cambia la percepción de la seguridad a bordo
La suspensión tiene un efecto directo en la seguridad, no por alterar el comportamiento de la embarcación, sino por estabilizar el cuerpo del piloto. La concentración se mantiene mejor, sobre todo con mar gruesa o durante largas travesías a velocidad constante.
Otro argumento esgrimido es la reducción de la fatiga. Cuando navegan más de 30 millas náuticas, los usuarios afirman recuperarse mejor físicamente. Por otro lado, los comentarios indican una ligera disociación del comportamiento real del barco, sobre todo para los navegantes a los que les gusta sentir el casco mientras gobiernan.
Sterk Yachts: se posiciona como una semirrígida de muy altas prestaciones
La elección de equipamientos de gama alta como el Shockwave S5 confirma la orientación deportiva y premium de Sterk Yachts. Con sede en Núremberg, el astillero desarrolla unidades de consola central con potencias superiores a 600 CV con motores gemelos.
Esta integración, de serie u opcional, de un elemento hasta ahora reservado a las unidades profesionales (intervención, aduanas, offshore) demuestra que las exigencias de confort y rendimiento ya no son incompatibles. Queda por ver si el mercado le seguirá: a este precio, la tecnología se dirige a un público informado.