Sobre el papel, el Palm Beach GT50 RS parece un rápido yate de crucero. Pero cuando miras el espejo de popa, rápidamente te das cuenta de que este barco está en otra liga. ¡4x500 CV! Cuatro motores Mercury Racing 500R V8 con un total de 2.000 CV están instalados en la popa de un casco de 17,10 metros. Es una configuración poco habitual en un barco de este tamaño, y que influye tanto en el rendimiento como en el funcionamiento diario.

Cuatro fuerabordas de 500 CV, una elección poco habitual en un yate de 17 metros
Esta es la primera pregunta que surge ante el GT50 RS: ¿por qué instalar 4 motores fueraborda en un yate de esta categoría? En el segmento de 15 a 20 metros, los motores diesel intraborda siguen siendo mayoritarios con diferencia. Ofrecen una buena autonomía y un consumo de combustible generalmente más razonable a velocidad de crucero.
Palm Beach ha tomado una decisión diferente. El GT50 RS tiene 4 motores Mercury Racing 500R V8, cada uno de los cuales desarrolla 500 CV. Esto eleva la potencia total a 2.000 CV Incluso en el mundo de los yates deportivos, superar la barrera de los 2.000 CV sigue siendo algo poco frecuente. Esta arquitectura acerca el barco más a las grandes embarcaciones americanas de alta mar que a los clásicos yates de crucero. El astillero también señala que el proyecto nació de la petición de un armador que quería hacer viajes costeros rápidos entre distintos puertos de la costa este americana.

50 nudos: una velocidad que cambia por completo el programa de navegación
Los 50 nudos anunciados no son sólo un dato técnico. Definen el programa del barco. A esta velocidad, un viaje de 50 millas puede cubrirse en aproximadamente 1 hora en buenas condiciones. El GT50 RS se ha diseñado claramente para reducir los tiempos de viaje más que para favorecer la navegación contemplativa.
Esta filosofía cambia la forma de utilizar la embarcación. Mientras que una lancha rápida tradicional navega a entre 20 y 30 nudos, la Palm Beach aspira a velocidades medias mucho más altas. Para los propietarios que viajan con frecuencia entre segundas residencias, puertos deportivos o fondeaderos remotos, este argumento puede tener sentido. Pero la navegación rápida también requiere un casco capaz de soportar de forma sostenible las tensiones generadas por estas velocidades.

Consumo de combustible acorde con el rendimiento
La potencia disponible tiene inevitablemente un precio. Cuatro motores V8 sobrealimentados de 500 CV no funcionan sin combustible. Aunque Palm Beach no revela cifras de consumo, la presencia de un depósito de combustible de 2.500 litros ya da una idea de las necesidades energéticas de la embarcación. Para un navegante acostumbrado a una lancha motora diesel convencional, los costes de funcionamiento son de otra escala.
El GT50 RS no se ha diseñado pensando en la sobriedad. Su objetivo es mantener altas velocidades en largas distancias. Esta estrategia impone mecánicamente un elevado consumo de combustible cuando se explotan realmente los 2.000 CV disponibles. Éste es probablemente uno de los aspectos que más divisiones suscita de la embarcación. Algunos propietarios verán el consumo de combustible como el precio que tienen que pagar para ganar tiempo. Otros lo verán como una limitación importante en un contexto en el que el coste del combustible sigue siendo elevado.

Construcción ligera para mantener el peso del motor bajo control
Instalar cuatro fuerabordas de gran potencia en la popa de un casco de 17 metros no es tarea fácil. Para compensar esta masa y preservar el equilibrio general de la embarcación, Palm Beach ha utilizado su tecnología V Warp y una estructura compuesta que combina fibra de carbono, fibra de vidrio y resina de viniléster. Toda la estructura está infundida.
El desplazamiento anunciado es de 12 toneladas con una carga ligera, una cifra relativamente contenida para una unidad de esta longitud. Esta reducción de peso no es sólo un detalle. A 50 nudos, cada kilogramo influye directamente en el rendimiento, la aceleración y el comportamiento en el mar. En navegación, la rigidez estructural también es importante. Un casco ligero pero insuficientemente rígido se volvería rápidamente incómodo cuando las condiciones empeorasen.

¿Pueden conciliarse 2.000 CV con el confort de crucero?
Ésta es probablemente la cuestión más interesante que plantea el GT50 RS. Tradicionalmente, las embarcaciones muy rápidas se han centrado en el rendimiento en detrimento del confort a bordo. En este caso, Palm Beach intenta conservar los atributos de un yate de vida a bordo, a pesar de sus extraordinarios motores.

Los planos revelan una generosa bañera, un salón cerrado, una cocina en la cubierta inferior y un camarote de proa con cama king-size. El puesto de mando tiene grandes ventanas practicables y un techo solar, para poder navegar en contacto con los elementos cuando las condiciones lo permitan. El salón también puede cerrarse completamente y tener aire acondicionado.

Esta doble personalidad es uno de los rasgos distintivos del proyecto. El GT50 RS pretende ofrecer las sensaciones de una lancha muy rápida conservando al mismo tiempo una habitabilidad compatible con varios días de navegación.
El Palm Beach GT50 RS no pretende atraer a todos los navegantes. Su principal argumento son sus 4 motores Mercury Racing 500R y los 2.000 CV que desarrollan. Esta potencia excepcional le permite alcanzar los 50 nudos, un nivel de prestaciones pocas veces visto en un yate de esta categoría. Por otro lado, el barco tiene un elevado consumo de combustible y un programa centrado en la velocidad. Más que un yate de crucero tradicional, el GT50 RS es un auténtico viajero de alta mar diseñado para aquellos que creen que el tiempo que se ahorra en el mar merece la pena por el combustible consumido.

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