Un dron de superficie autónomo de la Royal Navy chocó contra el Lutine, un X 55 propiedad del Lloyd's Yacht Club, mientras participaba en un ejercicio en el puerto de Portsmouth. Ambas embarcaciones sufrieron daños leves y pudieron volver a hacerse a la mar tras el incidente. La Armada británica ha abierto una investigación para determinar las circunstancias exactas de esta colisión.
Un abordaje durante un ejercicio de la Royal Navy
El incidente se produjo durante un ejercicio en el que participaba un «Rattler», un buque de superficie no tripulado desarrollado en el marco de los ensayos de la Royal Navy sobre sistemas autónomos.

Según la información facilitada por la Armada británica, el ejercicio se estaba llevando a cabo en una zona autorizada frente a las costas de Portsmouth. El Lutine navegaba en el momento de la colisión. Una fotografía difundida tras el accidente muestra una abolladura en la popa de estribor del velero, que actualmente se encuentra en reparación en el puerto deportivo de Hamble Point.
El Lloyd's Yacht Club ha confirmado la colisión sin hacer más comentarios al respecto.
El programa Rattler se desarrolla en medio del tráfico marítimo
El Escuadrón de Experimentación de la Flota utiliza los Rattler para evaluar el uso de buques autónomos junto con las unidades tradicionales de la Royal Navy.
A diferencia de muchas pruebas realizadas en zonas cerradas, estos experimentos tienen lugar frente a Portsmouth, una de las vías navegables más transitadas del Reino Unido. En ella conviven a diario transbordadores, remolcadores, buques militares, embarcaciones de recreo y veleros.

Los avisos a los navegantes publicados por el Capitán del Puerto de King's Harbour precisan que las pruebas se llevan a cabo bajo la supervisión de un centro de pilotaje a distancia. Cada misión cuenta con el acompañamiento de un buque de seguridad encargado de intervenir si la situación lo requiere. Los procedimientos también exigen, siempre que sea posible, mantener una distancia mínima de 200 m con respecto a otros buques, así como el cumplimiento del Reglamento Internacional para Prevenir los Abordajes en el Mar (COLREG).
Una investigación sobre las circunstancias de la colisión
La Royal Navy no ha indicado si el Rattler navegaba en modo totalmente autónomo o bajo control remoto en el momento de la colisión. Tampoco ha precisado si el buque de seguridad que acompañaba el ejercicio intentó intervenir antes de la colisión, ni si este suceso supondrá un cambio en los procedimientos operativos del programa.
En un comunicado, la Royal Navy se limita a indicar que se está llevando a cabo una investigación y que ambos buques sufrieron daños calificados de leves antes de volver a hacerse a la mar.
Según el diario británico The Sun, otros buques ya se habrían visto obligados a modificar su rumbo durante pruebas anteriores del programa, entre ellos un transbordador que une Gosport y Portsmouth, así como un remolcador.
Un programa destinado a preparar las futuras operaciones navales
El programa Rattler forma parte del desarrollo de la futura flota de la Royal Navy, que combinará buques tripulados, drones de superficie, vehículos submarinos autónomos y aeronaves no tripuladas.

Fabricadas sobre una plataforma semirrígida por la empresa SYOS Aerospace, con sede en Fareham, las siete unidades identificadas actualmente con las denominaciones AIS Rattler 1 a Rattler 7 se utilizan para poner a prueba diferentes escenarios tácticos.
Entre los conceptos estudiados destaca, en particular, el uso simultáneo de varios buques autónomos que navegan en grupo para prestar apoyo a los buques de guerra durante las operaciones navales.
La colisión con el Lutine es el primer incidente hecho público relacionado con este programa de pruebas en las aguas muy transitadas del Solent. Una vez se conozcan las conclusiones de la investigación, estas permitirán esclarecer las circunstancias de esta colisión y las posibles modificaciones que se introduzcan en futuras pruebas.

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