Steeler Ocean Explorer 67: las decisiones técnicas de un yate diseñado para los grandes viajes

El Steeler Ocean Explorer 67 mide 21,45 m y desplaza 88 toneladas a media carga. Detrás de estas cifras se esconde un yate diseñado a partir del proyecto de una pareja de navegantes de larga distancia. Una restricción en cuanto a la anchura llevó, en particular, al astillero neerlandés a optar por una arquitectura poco habitual.

Pasar de un velero de gran crucero a un yate a motor sin renunciar a los viajes de larga distancia plantea una serie de cuestiones bastante concretas. La autonomía, el comportamiento en el mar, los espacios habitables, la circulación por cubierta y la capacidad para vivir a bordo durante largos periodos de tiempo forman parte de la ecuación. El primer Ocean Explorer 67 de Steeler Yachts ha surgido precisamente de estos requisitos.

Un yate a motor fruto del proyecto de dos navegantes de larga distancia

El punto de partida del Ocean Explorer 67 no es simplemente la voluntad de acortar un modelo ya existente. El proyecto tiene su origen tras la feria Boot Düsseldorf 2024, cuando una pareja con amplia experiencia en cruceros a vela de larga distancia se puso en contacto con el astillero neerlandés Steeler Yachts.

Los propietarios desean continuar con sus travesías alrededor del mundo, pero a bordo de un yate a motor. Por ello, se interesan por el Ocean Explorer 72 y por su espacio habitable. Sin embargo, hay una restricción que modifica el proyecto: el futuro barco no debe superar los 5,60 m de manga máxima.

Este límite es importante en un yate de este tamaño. La manga condiciona directamente el volumen interior, los pasillos exteriores y la distribución general de la cubierta principal. Con 21,45 m de eslora total y 20,40 m de eslora de casco, el Ocean Explorer 67 tiene precisamente 5,60 m de manga.

Sin embargo, la embarcación mantiene los principios de la gama Ocean Explorer. Se trata de un yate de desplazamiento dotado de un casco de acero con bordes redondeados y una superestructura de aluminio.

Su desplazamiento anunciado es de 88 toneladas con un 50 % de carga. El calado es de 1,55 m con los depósitos de combustible llenos. La clasificación CE A se corresponde con el programa de navegación en alta mar elegido para la embarcación.

Un único pasamanos para ganar anchura en las adaptaciones

¿Cómo mantener unos volúmenes amplios cuando la manga máxima está limitada? Steeler ha optado por una arquitectura asimétrica. En lugar de instalar dos pasillos a lo largo de la cubierta superior, el plano de cubierta solo conserva uno. El espacio que normalmente se reserva para la circulación exterior en el otro costado se une así a las instalaciones de la cubierta principal. Esta decisión permite aumentar la anchura disponible en el interior sin aumentar la manga máxima. Evidentemente, no crea metros cuadrados adicionales en el casco, sino que modifica su distribución.

En el caso de un barco destinado a servir de vivienda durante largos periodos, este compromiso tiene sentido. Unas pocas decenas de centímetros ganados en toda una parte de la cubierta principal influyen en la anchura del salón, el mobiliario y las posibilidades de circulación interior. Pero esta solución también tiene su contrapartida. Al haber un solo pasillo, los desplazamientos entre la bañera y la cubierta de proa ya no son simétricos. Por lo tanto, la organización de las maniobras, los desplazamientos de la tripulación y los accesos a la cubierta deben planificarse en función del lado que se haya conservado.

Acero y aluminio para un casco de 88 toneladas

El Ocean Explorer 67 sigue apostando por una construcción metálica. El casco está fabricado en acero, mientras que las superestructuras son de aluminio. El acero se asocia habitualmente a las embarcaciones de crucero por desplazamiento debido a sus propiedades mecánicas y a las posibilidades de reparación que ofrece. Sin embargo, su uso conlleva un peso considerable y exige una protección rigurosa contra la corrosión.

La elección del aluminio para las partes superiores evita añadir peso innecesario por encima del centro de gravedad. Sin embargo, la combinación de ambos metales requiere un dominio especial de los ensamblajes y del aislamiento galvánico. La información facilitada por el astillero no detalla los procesos empleados en este Ocean Explorer 67.

El casco de desplazamiento presenta formas redondeadas y una proa de entrada estrecha. Según Steeler, esta geometría tiene como objetivo reducir la resistencia y las salpicaduras de agua.

Dos motores MAN de 290 kW para la propulsión por desplazamiento

La propulsión del primer Ocean Explorer 67 se basa en dos motores MAN D2676 LE484 que desarrollan cada uno 394 ch. Esta potencia debe ponerse en perspectiva teniendo en cuenta las 88 toneladas anunciadas a media carga. El Ocean Explorer 67 no está diseñado pensando en la velocidad, sino en la navegación con un casco de desplazamiento.

Tres camarotes para los propietarios y los invitados

La distribución del primer ejemplar, bautizado como Nikitoo, incluye tres camarotes y tres cuartos de baño, uno de los cuales puede utilizarse durante el día. Hay un camarote independiente reservado para la tripulación. Esta distinción es importante en un barco destinado a travesías prolongadas. El proyecto no se limita a aumentar el número de camas. También es necesario preservar los espacios comunes y una cierta independencia entre los propietarios, los invitados y los posibles miembros de la tripulación.

La gama Ocean Explorer se ha diseñado en torno a distribuciones variables. Según los proyectos, las configuraciones van desde dos suites complementadas con un despacho hasta cuatro camarotes para invitados. A bordo de este primer modelo 67, el diseño interior ha corrido a cargo de Annemarie Dottinga y Pim Dijksman. La madera de nogal es uno de los materiales más destacados de la decoración, combinada con tejidos en tonos neutros y toques de azul verdoso y cobre.

Más allá de la decoración, lo que realmente interesa al navegante es el uso en el mar. En un barco destinado a servir de residencia durante varias semanas o varios meses, el espacio de almacenamiento, el acceso a las instalaciones técnicas, la ventilación y la separación de los espacios cobran rápidamente mayor importancia que durante un simple crucero de verano.

Del velero al yate a motor: un cambio de programa más que de filosofía

La historia de Nikitoo ilustra, por último, una transición que experimentan algunos navegantes de larga distancia. El paso de la vela al motor no significa necesariamente abandonar las travesías y la vida a bordo. Pero las limitaciones cambian. Un velero obtiene su energía de propulsión del aparejo. Un yate a motor depende del combustible y, por lo tanto, la autonomía mecánica pasa a ser el elemento central del proyecto. A cambio, su diseño puede dedicar más espacio a las zonas habitables y eliminar parte de las limitaciones que impone el aparejo.

Con sus 21,45 m de eslora, sus 5,60 m de manga, su casco de acero, su desplazamiento de 88 toneladas y su plano de cubierta asimétrico, el Ocean Explorer 67 refleja estas decisiones de forma bastante clara.

El primer ejemplar se presentará al público durante el Festival Náutico de Cannes de 2026. Será, sobre todo, una oportunidad para observar en el barco real lo que las cifras aún no revelan: la anchura ganada gracias a la pasarela única, los recorridos a bordo y la organización de los espacios técnicos necesarios para un yate destinado a la navegación de largo recorrido.

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