El PRB vuelve al Fígaro con Nicolas Lunven para la temporada 2026

Tras el final anunciado de su programa Imoca en octubre de 2025, PRB mantiene un vínculo activo con las regatas oceánicas. La empresa de Vendée acompañará a Nicolas Lunven en el circuito Figaro durante toda la temporada 2026. Un regreso simbólico a una clase que ha marcado la historia del patrón así como la del Solitario.

Tras un mes marcado por el anuncio del fin de su participación en la clase Imoca, el PRB ha aclarado la primera etapa de la continuación de su historia en la vela. En 2026, unirá sus fuerzas a las de Nicolas Lunven en el circuito Figaro, con el claro objetivo de competir en la Solitaire du Figaro en un contexto deportivo especialmente duro.

Un compromiso con la transición

PRB hizo oficial el final de su programa Imoca y la venta del barco de 60 pies con el que Nicolas Lunven terminó sexto en la última Vendée Globe. En aquel momento, la empresa explicó que quería tomarse un tiempo para replantearse a fondo su futuro compromiso con la vela.
Esta reflexión está en curso. Mientras tanto, el PRB ha optado por seguir implicado en las regatas oceánicas a través de un proyecto deliberadamente limitado, circunscrito a la temporada 2026. Este compromiso se presenta como transitorio, sin prejuzgar lo que sucederá después, pero que permitirá al PRB mantener sus raíces deportivas y marítimas.

Nicolas Lunven vuelve al Solitaire

Para Nicolas Lunven, este regreso al Figaro tiene una resonancia especial. Dos veces ganador de la Solitaire du Figaro en 2009 y 2017, el patrón vuelve a una clase que ha estructurado gran parte de su carrera.
Se alineará a los mandos de un Figaro Bénéteau tres con los colores del PRB, en un contexto en el que varias grandes figuras del circuito ya han anunciado su participación, entre ellas Yoann Richomme y Nicolas Troussel. Se trata de una sólida alineación, que subraya las exigencias deportivas de la próxima edición.

Un replanteamiento deportivo

Tras varias temporadas en la clase Imoca, Nicolas Lunven afronta su regreso con cautela. Su último Solitaire fue en 2017 y el Figaro impone códigos técnicos y tácticos diferentes. El patrón habla de una verdadera reevaluación, con el deseo de poner a prueba su experiencia frente a una nueva generación de regatistas ya muy experimentados en esta clase.
Para él, el Fígaro sigue siendo un escenario exigente, en el que el rendimiento se basa en la precisión, la resistencia y un agudo sentido de las condiciones.

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