El lanzamiento de una nueva marca de embarcaciones siempre es una tarea delicada, sobre todo en el segmento de los multicascos de crucero rápido, donde las expectativas de los navegantes son muy altas. Con el VMG 53, un trimarán de 16 metros actualmente en construcción en Ciudad del Cabo, VMG pretende hacerse un hueco en un mercado dominado por unos pocos especialistas. Veamos cómo este proyecto responde a las principales expectativas de los navegantes de alta mar.

Un trimarán de crucero diseñado para alta mar
La primera pregunta se refiere al programa de navegación. El VMG 53 se presenta como un trimarán destinado a la navegación de altura, con capacidad para recorrer largas distancias. Este posicionamiento resulta interesante para varios perfiles de navegantes: propietarios experimentados, tripulaciones familiares que practican la navegación en alta mar o navegantes que buscan travesías rápidas sin tener que recurrir a un barco de regata.
La elección del trimarán responde a una lógica bien conocida en el mundo de los multicascos. Esta arquitectura suele permitir alcanzar velocidades elevadas sin renunciar a una plataforma central habitable. Además, ofrece un comportamiento diferente al de un catamarán, sobre todo en las ceñidas. El reto consiste, sin embargo, en mantener un nivel de confort adecuado para la vida a bordo durante las largas travesías. Es precisamente en este punto donde VMG basa su argumento de venta.

El legado de las regatas oceánicas como punto de partida
El estudio francés VPLP Design se encarga de la arquitectura naval y la ingeniería estructural del proyecto. Para los propietarios, esta elección es probablemente el elemento más significativo del proyecto. VPLP lleva varias décadas consolidándose en el desarrollo de multicascos oceánicos, ya sean trimaranes de competición o catamaranes de crucero.
El objetivo declarado consiste en trasladar parte de los conocimientos técnicos desarrollados en la navegación de alta mar a la producción en serie. Este enfoque plantea varias cuestiones técnicas interesantes: ¿cómo adaptar soluciones procedentes de la competición a un barco destinado a la vida a bordo? ¿Cómo preservar la facilidad de uso que buscan los propietarios? El VMG 53 deberá demostrar su capacidad para transformar este legado deportivo en ventajas concretas para la navegación de recreo, especialmente en lo que respecta al rendimiento a vela, el equilibrio general y la facilidad de manejo.

Construcción compuesta: una opción acertada para el rendimiento
La construcción del primer ejemplar se ha encargado a Evolution Marine Manufacturing, un astillero sudafricano especializado en embarcaciones de materiales compuestos. Para un trimarán de este tamaño, el uso de materiales compuestos es hoy en día una solución muy extendida. El principal reto sigue siendo el control del peso, un factor determinante para el rendimiento, el consumo energético a bordo y las cualidades marítimas generales.
La ubicación de la producción en Ciudad del Cabo no es casual. Sudáfrica acoge desde hace varios años a constructores reconocidos en el ámbito de los multicascos y las embarcaciones de alto rendimiento. Esta región cuenta con mano de obra especializada, así como con una sólida experiencia en la fabricación de estructuras compuestas destinadas a la navegación de alta mar. Sin embargo, por el momento, el astillero no ha comunicado las características técnicas detalladas del VMG 53. Los futuros propietarios prestarán especial atención a los datos relativos al desplazamiento, a los materiales empleados o al plano de velamen.

La búsqueda del equilibrio entre la velocidad y la vida a bordo
La mayoría de los trimaranes rápidos se enfrentan al mismo problema: ¿cómo mantener un espacio habitable suficiente sin mermar el rendimiento? VMG afirma haber situado este equilibrio en el centro del desarrollo del barco. El diseño interior corre a cargo del diseñador Christophe Chedal Anglay, mientras que la ingeniería está a cargo de Thorne Yacht Design.
Esta distribución de funciones demuestra que el proyecto no se basa únicamente en la búsqueda de la velocidad. Las expectativas actuales de los navegantes de recreo incluyen también espacios habitables adaptados a travesías prolongadas, una circulación fluida a bordo y un manejo sencillo por parte de una tripulación reducida.
La experiencia profesional de Karl Reed, patrón profesional y especialista en multicascos, parece haber influido en esta orientación. Su trayectoria en la gestión y explotación de yates le ha proporcionado un conocimiento de primera mano de las dificultades a las que se enfrentan los propietarios durante los cruceros en alta mar.

Un nuevo proyecto en un mercado ya consolidado
Más allá del barco en sí, el lanzamiento de VMG plantea otra cuestión: la del espacio disponible para una nueva marca en el sector de los multicascos. El astillero tiene su sede en Nueva York, pero cuenta con un equipo internacional formado por arquitectos, ingenieros y constructores. El principal reto no será solo técnico. También habrá que convencer a los armadores dispuestos a invertir en una marca que aún no cuenta con un historial comercial ni con una flota en servicio.
La entrega del primer VMG 53, prevista para enero de 2027, supondrá, por tanto, un hito importante. Las pruebas en el mar permitirán evaluar si los objetivos fijados ?velocidad, aptitud para la navegación en alta mar, comodidad a bordo y facilidad de uso? se cumplen realmente en el agua.

/ 







