Starlink se ha instalado a bordo de numerosos veleros de travesía con una promesa bastante sencilla en cuanto a su uso: disponer, en escalas, fondeados y, en determinadas condiciones, en el mar, de una conexión similar a la disponible en tierra. A partir de julio y agosto de 2026, la situación cambia para los navegantes que abandonan de forma prolongada su país o su región de registro. La cuestión ya no es solo saber si la antena tiene cobertura en alta mar. Ahora hay que tener en cuenta el calendario, la zona de navegación, el volumen de datos y el precio de la tarifa.
Roam Unlimited ahora tiene un límite de 30 días en el extranjero
El principal cambio se refiere al periodo durante el cual se puede utilizar Roam Unlimited fuera de la zona de origen. La nueva norma se aplica a los nuevos abonados a partir del 14 de julio de 2026 y a los contratos existentes a partir del 17 de agosto de 2026. El uso fuera del país o la región registrados queda ahora limitado a 30 días consecutivos. La duración anterior era de 60 días por estancia en el extranjero.
En el caso de una travesía veraniega relativamente corta, esta limitación resulta bastante fácil de integrar en el programa. Sin embargo, se convierte en un problema mucho mayor para una tripulación que se ausenta durante varios meses.
Tomemos como ejemplo un velero que sale de Europa hacia las Antillas antes de continuar hacia Panamá y, posteriormente, hacia el Pacífico. Volver periódicamente al país de matriculación no tiene, evidentemente, ningún sentido desde el punto de vista náutico. Y cambiar regularmente el país asociado a la cuenta supone una carga administrativa añadida a un programa ya marcado por las ventanas meteorológicas, los trámites de entrada y las escalas técnicas.
Starlink ofrece varias opciones cuando se alcanza el límite: devolver la antena a su zona de origen, cambiar de plan de tarifas o transferir la cuenta al país en el que se utiliza el equipo. Esta última solución está sujeta a plazos y depende también de las tarifas, la disponibilidad del servicio y la normativa local.
La desaparición de Global Roam afecta directamente al sector de los cruceros de lujo
La segunda novedad es la supresión de Global Roam, que entrará en vigor para los clientes actuales a partir del 17 de agosto de 2026. Esta tarifa se adaptaba bastante bien a una característica de la navegación en alta mar: un barco cambia de país sin volver necesariamente a su zona de partida durante meses, o incluso años.
Su desaparición crea, por tanto, un vacío entre los servicios itinerantes de corta duración y las ofertas destinadas a una conexión internacional más amplia.
Para una tripulación en un viaje de larga distancia, la dificultad radica menos en la técnica que en la previsibilidad del servicio. Un router, una antena y una fuente de alimentación correctamente instalados pueden permanecer sin cambios. Son los derechos de uso asociados a la cuenta los que varían.
A esta organización se suma un nuevo trámite. Starlink vuelve a exigir un «Travel Registration» para determinados usos internacionales. El registro puede requerir datos personales, un documento de identidad y una foto tomada en ese mismo momento. No permite eludir el límite de 30 días.
«Roam Unlimited» no significa Internet ilimitado en medio del Atlántico
El nombre del paquete puede resultar confuso cuando se piensa desde la cabina de un velero. Roam Unlimited se refiere, ante todo, a un uso móvil cuyas condiciones difieren entre tierra, aguas costeras y alta mar. Según la información facilitada, el uso en aguas costeras es posible hasta 12 millas náuticas de la costa. Más allá de esa distancia, el acceso requiere el «modo océano», siempre que esté disponible con la tarifa contratada. El consumo de datos puede facturarse entonces como un suplemento.
En otras palabras, pagar por Roam Unlimited no equivale a disponer de acceso a Internet de alta velocidad ilimitado durante un vuelo transatlántico.
También hay que distinguir entre la cantidad de datos y la prioridad en la red. Las conexiones Roam tienen menor prioridad que las de las ofertas Priority cuando la red está saturada. Por lo tanto, las velocidades pueden variar.
Para el proveedor, esta distinción es importante. Descargar archivos meteorológicos, recibir correos electrónicos o realizar una llamada no consume tanta banda ancha como el streaming, una videoconferencia prolongada o varios dispositivos que actualizan sus datos al mismo tiempo.
Y, en un barco, los gigabytes no son, por otra parte, más que una parte del cálculo. La antena y el router consumen electricidad. Por lo tanto, su uso continuo debe tenerse en cuenta en el balance energético, al igual que el piloto automático, la desalinizadora o los instrumentos.
De 95 a 241 euros al mes: el presupuesto cambia de dimensión
La nueva estructura tarifaria obliga a analizar detenidamente el coste de una conexión a lo largo de varios meses. En Francia, Roam Unlimited tiene un precio de 95 euros al mes. Global Priority 50 GB tiene un precio anunciado de 241 euros al mes. La diferencia asciende, por tanto, a 146 euros al mes, es decir, 1 752 euros al año.
Además, ambas ofertas no ofrecen el mismo servicio. Global Priority 50 GB limita el volumen de datos, mientras que Roam Unlimited está sujeta a las nuevas restricciones de uso internacional.
Para una tripulación que trabaja a distancia desde su barco, descarga archivos meteorológicos con regularidad y utiliza Internet a diario, lo primero es medir el consumo real. Una tarifa de 50 GB puede ser adecuada para ciertos usos, pero puede resultar insuficiente rápidamente cuando varias personas utilizan la conexión como si estuvieran en tierra.
También hay que añadir el precio del equipo. La información facilitada menciona ofertas a partir de 199 euros en algunas regiones alemanas y un precio del equipo de 349 euros asociado a una ficha sobre Global Priority. Por lo tanto, el importe depende de la oferta disponible en el momento de la contratación.
Es un punto importante: las tarifas de Starlink varían y no son las mismas en todas partes. Un navegante que esté preparando una salida debe comprobar las condiciones correspondientes a su cuenta y a su país, en lugar de basar su presupuesto en una tabla de tarifas antigua.
El modo de espera es una solución de emergencia, no una conexión a bordo completa
Para reducir los gastos cuando no es imprescindible disponer de banda ancha, Starlink también cuenta con un modo de suspensión.
La información citada por el Mobile Internet Resource Center indica un precio de 10 dólares al mes y una velocidad cercana a los 500 kbit/s. Esta conexión de baja velocidad permite mantener algunas comunicaciones básicas y reactivar posteriormente el servicio.
Sin embargo, a bordo, una velocidad de 500 kbit/s obliga a cambiar los hábitos. Sigue siendo posible enviar correos electrónicos sencillos y realizar algunas tareas que no requieran mucho ancho de banda. Los archivos meteorológicos de gran tamaño, las actualizaciones de software, las videoconferencias y el streaming son mucho menos adecuados.
Queda una duda: la información facilitada no permite determinar con certeza si los días pasados en espera en el extranjero se contabilizan en el nuevo periodo de 30 días.
Por lo tanto, no sería prudente diseñar un programa de navegación basado en la alternancia entre los modos «vigilancia» y «Roam», dando por hecho que esta operación pone el contador a cero.
Starlink no debe convertirse en el único medio de comunicación a bordo
La facilidad de acceso a Internet puede hacer que se pase por alto una distinción fundamental: una conexión de alta velocidad no es un dispositivo autónomo de emergencia. Starlink sirve para las comunicaciones habituales, los datos meteorológicos, la organización de las escalas y, para algunas tripulaciones, el teletrabajo. Sin embargo, un corte de electricidad, un problema técnico, una restricción relacionada con la cuenta o la indisponibilidad de la red pueden interrumpir este acceso. Por lo tanto, un velero que navegue en alta mar debe disponer de medios de comunicación y seguridad independientes adaptados a su itinerario. El documento menciona, en particular, el teléfono Iridium y otros equipos de comunicación por satélite.
Esta redundancia cobra aún más importancia cuando las condiciones comerciales del servicio principal cambian durante el viaje.

/ 






