VMG 53: la cabina transformable, elemento central del diseño interior del trimarán

El VMG 53 desvela su interior mientras se construye el primer ejemplar. El trimarán diseñado por VPLP apuesta por espacios capaces de cambiar de función. Una forma de abordar la cuestión de la habitabilidad sin multiplicar los volúmenes permanentes.

Presentado en junio de 2026, el VMG 53 Empieza a dar detalles sobre cómo sus diseñadores pretenden compaginar el rendimiento con la vida a bordo. VMG acaba de publicar las primeras imágenes del interior del trimarán que se está construyendo actualmente en Ciudad del Cabo. El diseño ha corrido a cargo de Christophe Chedal Anglay.

En lugar de asignar de forma definitiva una función a cada estancia, el proyecto se basa en parte en volúmenes transformables. Un enfoque especialmente adecuado en un trimarán. A diferencia de un catamarán, cuyos dos cascos pueden albergar una parte importante de las instalaciones, en el trimarán la vida a bordo se concentra más en torno a su casco central y a la plataforma que lo corona.

Por lo tanto, hay que aprovechar cada metro cuadrado sin por ello multiplicar el equipamiento, las mamparas y, con ellas, el peso. En un multicasco orientado al rendimiento, este último sigue siendo un parámetro determinante.

Una cabina para navegar, un salón para recibir invitados

La decisión más original se refiere al espacio habilitado junto al puesto de mando central. Durante la travesía, está pensado para servir de camarote al armador. La ventaja es práctica: así, el armador permanece cerca de la navegación y de los mandos cuando necesita descansar.

De hecho, el VMG 53 cuenta con tres puestos de timón, incluido un puesto central protegido. VMG lo sitúa muy cerca de la zona donde se concentran los mandos de maniobra, del puesto de navegación y de este espacio habitable. De este modo, el diseño busca concentrar en una misma zona del barco las funciones esenciales durante la navegación con tripulación reducida.

Una vez finalizada la travesía, el escenario cambia. El fabricante prevé que esta cabina pueda liberarse y transformarse en un espacio común. Unas puertas plegables y unos tabiques retráctiles permiten entonces abrirla hacia el salón para ampliar el espacio.

Un proyector de vídeo puede utilizar una de las paredes como pantalla. Por el contrario, cuando la estancia vuelve a utilizarse como dormitorio, un cristal con función de opacidad permite oscurecerla para preservar la intimidad.

Christophe Chedal Anglay cita la arquitectura japonesa como una de sus fuentes de inspiración. La idea no consiste tanto en multiplicar el número de estancias como en modificar su función según el momento del día o la fase del viaje.

Alternar entre travesía y crucero

Esta modularidad se traduce, sobre todo, en dos usos bastante diferentes de la misma embarcación. Durante una travesía en alta mar, las prioridades se centran en la vigilancia, el descanso, el acceso rápido a los mandos y la circulación de una tripulación reducida. Cuando el barco está fondeado, las necesidades se orientan hacia espacios comunes más amplios y una mayor intimidad entre las personas a bordo.

De este modo, VMG prevé que el propietario pueda salir del camarote situado cerca del puesto de mando una vez que haya alcanzado su zona de crucero y utilizar un camarote instalado en un flotador lateral.

El principio general es más claro: evitar dedicar constantemente un espacio importante a un camarote que no tendría la misma utilidad según el programa del momento. Esta idea también se aplica al camarote VIP situado a estribor, en la proa. Su cama puede pasar de una configuración individual a una doble, mientras que los espacios de almacenamiento y el mobiliario están pensados para adaptarse a diferentes tripulaciones.

Por lo tanto, el VMG 53 no solo pretende aumentar el número de plazas para dormir. Su distribución busca más bien variar la proporción entre espacios privados y comunes.

Materiales seleccionados también por su uso

Las primeras imágenes revelan también la paleta de colores elegida por Christophe Chedal Anglay. El corcho ocupa un lugar destacado, combinado con el eucalipto y una piel sintética sin componentes de origen animal.

VMG destaca el carácter sostenible de estas opciones. Sin embargo, a falta de información sobre el origen, las certificaciones o el ciclo de vida de los materiales, es demasiado pronto para sacar una conclusión desde el punto de vista medioambiental. En cambio, su interés puede analizarse desde el punto de vista del diseño y el uso.

Así, el mismo suelo de corcho debe extenderse entre el interior y el exterior, desde la cabina de mando de popa hasta la cubierta de proa. Esta continuidad reduce visualmente la ruptura entre el salón y los espacios exteriores. Además, respalda la intención de convertir la cubierta y el interior en un todo, en lugar de dos zonas claramente separadas.

Los colores siguen una lógica similar. Las partes exteriores presentan tonos más oscuros, mientras que los volúmenes más estrechos situados en los cascos lucen tonos más claros. En el primer ejemplar, el astillero anuncia, además, una pintura exterior cuyo tono variará del verde oscuro a reflejos de bronce según la luz.

Por el momento, estas opciones corresponden a una representación y a un barco en construcción. VMG indica que la madera, los tejidos, los suelos y los colores podrán variar de un propietario a otro, mientras que la arquitectura general de los cascos y la cubierta seguirá siendo la misma.

El primer VMG 53, cuyo lanzamiento está previsto para enero de 2027

La construcción del primer VMG 53 continúa en Evolution Marine Manufacturing, en Ciudad del Cabo. VPLP se encarga de la arquitectura naval del proyecto, mientras que Thorne Yacht Design se ocupa de su desarrollo técnico.

VMG anuncia en su comunicado de septiembre de 2026 que la entrega del primer ejemplar tendrá lugar en enero de 2027. Este plazo brindará, sobre todo, la oportunidad de comparar los principios presentados en imágenes con la realidad de un trimarán terminado.

Porque, al fin y al cabo, el interés de este interior no reside en sus colores ni en su proyector de vídeo. Tiene más que ver con una cuestión muy concreta para un trimarán de gran crucero: ¿cómo aprovechar varias veces el mismo espacio sin complicarle la vida a la tripulación? En el VMG 53, la respuesta pasa claramente por la transformación de los espacios. Ahora solo queda comprobarlo en el mar.

Más artículos sobre el tema