El 27 de agosto de 2025, un Sun 2500 que realizaba navegación costera desde la isla de Ré vio cómo su situación se deterioraba bruscamente al acercarse a Saint-Denis d'Oléron. La tripulación, que no llevaba VHF a bordo, se vio sorprendida por una fuerte marejada del oeste, especialmente fuerte alrededor de Chassiron. El pequeño yate fue arrollado, lo que provocó su desarboladura. El patrón herido fue trasladado en helicóptero a un lugar seguro. Una mirada retrospectiva a un rescate complicado por la falta de comunicación por radio.
Un oleaje del oeste subestimado

A pesar de las condiciones moderadas en las zonas resguardadas, la entrada al Pertuis d'Antioche siguió sometida a un enérgico oleaje de poniente, amplificado por la marejada generada por el huracán Erin. Este fenómeno es bien conocido por los navegantes locales: la subida del mar y las corrientes contrarias pueden generar olas brutales, incluso con tiempo tranquilo. El Sun 2500, que navegaba sin medios de comunicación adecuados, partió hacia Saint-Denis d'Oléron sin ser consciente de estos riesgos.
Philippe Machefaux, presidente del SNSMS de La Rochelle, es consciente de los peligros recurrentes en la zona: " Incluso en pleno verano, olas muy cortas y potentes pueden levantarse de repente y volcar unidades ligeras"
Poco antes de entrar en el puerto, la embarcación fue alcanzada por una ola de manga, que la hizo zozobrar violentamente, rompiendo el mástil. El patrón fue arrojado a la bañera y sufrió heridas graves. "Es un puerto seguro, pero con oleaje de poniente, la aproximación puede llegar a ser muy peligrosa. A veces, muchas lanchas pesqueras quedan atrapadas en esta zona"
Una intervención conjunta por mar y aire

Alertada por CROSS Etel, la SNSM de La Rochelle fue llamada desde el puerto de Les Minimes. Los socorristas aseguraron rápidamente la embarcación y recuperaron a uno de los dos tripulantes. Al mismo tiempo, un helicóptero de la Marina francesa, que ya estaba de maniobras en La Cotinière, pudo intervenir rápidamente para evacuar al patrón herido.
Cabe señalar que fue una escuela local de motos acuáticas la que mantuvo el yate inmóvil durante los primeros minutos críticos, a la espera de refuerzos. Sin esta intervención, el yate sin duda habría sido empujado hacia las rompientes, lo que habría sido trágico para la tripulación.
La falta de VHF dificulta el rescate
El yate no llevaba a bordo ningún VHF fijo ni portátil. Por lo tanto, la señal de alerta no se emitió hasta tarde, a través de una llamada telefónica retransmitida por terceros. "Con demasiada frecuencia, los navegantes confían en sus teléfonos móviles. Pero en el mar, el VHF sigue siendo la herramienta más fiable", subraya Philippe. Las lanchas de intervención están equipadas con radios VHF, que permiten localizarlas rápidamente en caso de socorro. En cambio, la triangulación de un móvil es compleja y lenta, y sólo puede realizarla la CROSS.

Prevención continua en el canal 16
Varios mensajes de prevención habían sido difundidos a lo largo del día en el canal 16 por la CROSS, en particular para recordar la presencia de oleaje y la importancia de disponer de equipos de radio. "Las condiciones a veces parecen suaves en tierra, pero se deterioran rápidamente en los pasos. Una llamada al 196 puede ser suficiente en tierra, pero en el mar, sin VHF, te vuelves invisible"