La cuestión del mantenimiento del revestimiento eléctrico de los mástiles preocupa a muchos propietarios de yates, tanto si navegan en alta mar como si se encuentran a flote en un puerto deportivo. Campanas que suenan al fondear, vainas que se agitan en el mástil, cables inaccesibles o dañados: las dificultades son numerosas. Hoy en día, los aficionados a la navegación disponen de varios métodos para estabilizar eficazmente los circuitos internos del mástil.
Dar prioridad a un conducto por función para facilitar el mantenimiento
Separar las funciones eléctricas facilita el mantenimiento. Algunos marineros recomiendan utilizar un tubo para cada tipo de cable: VHF, aleta, luces de navegación o iluminación de cubierta. Esto permite un mejor acceso a los circuitos en caso de mantenimiento. Los tubos IRO (tubos rígidos de PVC utilizados por los electricistas en la construcción) se utilizan a menudo por su ligereza y bajo coste. Pegados entre sí para evitar el deslizamiento debido a las vibraciones, ofrecen una estructura robusta y modular.

El uso de collares de plástico para centrar los conductos
Collares de plástico que actúan como muelles amortiguadores Una técnica a menudo recomendada consiste en unir los tubos IRO mediante collares de plástico (Rilsans o Colson) colocados cada 75 u 80 centímetros, escalonándolos 120 grados para garantizar la simetría. Al no cortar los collares sobrantes, las lengüetas restantes actúan como muelles y mantienen todo el conjunto centrado en el mástil. Esta solución absorbe los movimientos y limita el ruido, sin inmovilizar completamente la estructura para no impedir el movimiento de las drizas. Es aconsejable fijar las abrazaderas al tubo de la IRO con cinta Scotch para evitar que se deslicen con el tiempo.
Remache en la parte superior e inferior para fijar las secciones
Según la configuración, las vainas pueden remacharse simplemente en la parte superior e inferior del mástil, dejando libres los segmentos intermedios pero estabilizados por las abrazaderas. Algunos fabricantes recomiendan que los collarines no se coloquen a menos de 1,50 m de los puntos de remachado para evitar tensiones.
Una solución alternativa: espuma aislante
Menos técnico pero eficaz, el uso de espuma aislante para las tuberías de aire acondicionado por las que pasan los cables permite reducir el ruido con un coste menor. Algunos navegantes consiguen una amortiguación suficiente colocando fundas sobre los cables y uniendo las secciones con cinta adhesiva.
Un proyecto que requiere el desmantelamiento del yate
El desarbolado, operación indispensable para acceder al interior del perfil. En todos los casos, las operaciones de centrado y enfundado requieren que el yate esté completamente desarbolado. Es la ocasión ideal para revisar todo el aparejo e inspeccionar las roldanas, los herrajes y los accesorios. Es una operación que lleva tiempo, pero que hará que el barco se sienta mucho más cómodo a bordo, sobre todo fondeado.