Este miércoles, el Tribunal de Comercio de La Rochelle debe anunciar o bien la prórroga del periodo de observación abierto en el marco de la quiebra, o bien la liquidación de la asociación que gestiona el buque desde hace más de treinta años.
Una decisión judicial de consecuencias trascendentales
Creada en 1992 en Rochefort, la misión de la Asociación Hermione La Fayette era reconstruir la fragata que transportó al Marqués de La Fayette a Estados Unidos en 1780, en plena Guerra de Independencia estadounidense. En septiembre de 2025, las dificultades financieras llevaron a la apertura de un procedimiento de quiebra. La esperada decisión del Tribunal de Comercio de La Rochelle determinará ahora la supervivencia jurídica de la estructura, así como el futuro operativo del buque. La prórroga del periodo de observación daría tiempo a consolidar un proyecto viable. La liquidación pondría fin a la asociación, con todas las incertidumbres que ello implica para el barco.
Tres ofertas de adquisición, pero sin financiación segura
El administrador judicial recibió varias cartas de intenciones a principios de enero de 2026. Se presentaron tres propuestas, todas ellas descritas como adquisiciones sin financiación. Dos de ellas fueron presentadas por antiguos marineros del Hermione. Su objetivo es claro: restaurar el buque para ponerlo en condiciones de navegar y devolverlo al mar con una tripulación capacitada para manejar un buque de tres palos y aparejo cuadrado. Estos proyectos se ajustan a la continuidad marítima del barco, pero en esta fase no ofrecen garantías financieras suficientes para cubrir los costes de restauración y explotación.
Un tercer proyecto ha sido presentado por Olivier Poivre d'Arvor, Presidente del Museo de Rochefort. Su propuesta se basa en un cambio de vocación. El Hermione permanecería junto al muelle, como parte de una instalación museística permanente. Esta opción limitaría las limitaciones técnicas vinculadas a la navegación, pero supondría abandonar el mar como horizonte principal del buque.
Restauración complicada por el estado del casco
Las dificultades actuales se deben al descubrimiento, en 2021, de hongos lignívoros en el casco. Este daño estructural hizo necesaria una importante reconstrucción parcial. Desde entonces, el Hermione está inmovilizado en dique seco en el puerto de Bayona, en Anglet. Se organizan visitas periódicas al astillero para mantener los vínculos con el público y generar recursos, que se complementan con campañas de recaudación de fondos. El coste total de la restauración se estima en unos 10 millones de euros, de los que hasta la fecha se ha recaudado algo más de la mitad.
Navegar o atracar
El viaje inaugural de 2015, que recorrió la ruta histórica de La Fayette, sirvió para recordar la vocación marítima del Hermione. Pero navegar con un barco de estas características implica costes elevados, un mantenimiento continuo y una tripulación entrenada en las maniobras tradicionales. Por el contrario, mantener el Hermione junto al muelle reduce las limitaciones náuticas, pero transforma profundamente la relación con el barco. El tribunal tendrá que evaluar si uno de los proyectos presentados preserva el patrimonio, la seguridad del buque y un modelo económico creíble.

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