En dique seco desde 2021, la fragata L'Hermione, réplica del navío de La Fayette, está ahora amenazada de cierre definitivo. A menos de tres semanas de una audiencia crucial prevista para el 28 de enero de 2026 ante el tribunal de La Rochelle, la Asociación Hermione La Fayette prosigue su búsqueda de financiación, patrocinadores y soluciones de adquisición. El buque, estacionado en Anglet, en los astilleros de Grand Carénage, no ha reanudado sus obras de restauración por falta de fondos.
Compradores potenciales sin financiación
Iniciado el 18 de septiembre de 2025, el procedimiento de quiebra ha abierto una fase de incertidumbre. A finales de noviembre se publicó un anuncio relativo a la búsqueda de un comprador, dando de plazo a los candidatos hasta el 5 de enero de 2026 para darse a conocer. Se han recibido varias cartas de intenciones, pero todavía no se ha financiado ninguna, lo que hace especialmente frágil el futuro de la Asociación. A falta de un compromiso concreto, la fragata podría entrar en liquidación, lo que supondría el fin del proyecto de la asociación y la dispersión de sus conocimientos técnicos.

La movilización popular aumenta, pero sigue siendo insuficiente
Por parte del público, el apoyo no cesa. En 2025 se recaudaron más de 430.000 euros en donativos, de los cuales 130.000 euros a finales de año, es decir, el triple de donantes que en 2024. Este aumento demuestra el apego del público a la fragata, su historia y su tripulación. Pero a pesar de este impulso, las necesidades siguen siendo mucho mayores: sin el apoyo estructural de socios institucionales o privados, será imposible reanudar las obras a corto plazo.

Jornada de acción prevista el 10 de enero en Anglet
En este contexto, la Asociación organiza un encuentro el sábado 10 de enero de 2026 en el puerto de Bayona, en Anglet. El astillero estará abierto al público para actos, visitas técnicas y una foto de grupo con los voluntarios, los compañeros de a bordo y los miembros del equipo histórico. La llama del Hermione, transportada en otoño a través de Francia por los miembros de la tripulación, volverá a encenderse simbólicamente a bordo.
El objetivo del acto es mantener la presión mediática y política, poner de relieve la importancia patrimonial del proyecto y movilizar a las redes locales en torno al buque. La jornada concluirá con una agradable galette des rois, en un ambiente a la vez militante y solidario.
¿Qué consecuencias tiene la liquidación judicial?
Si la Asociación Hermione La Fayette se disolviera por orden judicial el 28 de enero, la fragata se convertiría legalmente en un activo a la venta. Sin una estructura asociativa que se encargue de su explotación o de la continuación de las obras, el buque podría venderse al mejor postor, incluso privado o extranjero, sin ninguna garantía de que se preserve el proyecto cultural y patrimonial original. El gran reacondicionamiento, los trabajos asociados al mantenimiento del barco, las actividades educativas y la red de voluntarios quedarían desmantelados de inmediato. No se puede descartar el riesgo de que L'Hermione se transforme en una atracción estática, se traslade o incluso se abandone en un puerto secundario. También podría ser destruido.
Tal desenlace no sólo marcaría el final de una aventura humana iniciada hace más de 25 años, sino también la pérdida de un sólido símbolo del saber hacer marítimo francés y de una herramienta de transmisión intergeneracional única en el panorama náutico francés.


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