Embarcarse en una regata transatlántica en solitario requiere tiempo, millas y una preparación metódica. Patrick Isoard afronta la Route du Rhum 2026 de forma progresiva. Navegante aficionado experimentado, cuenta con un programa de regatas, un barco con un sólido palmarés y un proyecto que combina la vela con el compromiso solidario.
Un viaje de muchos kilómetros
Patrick Isoard no es un regatista oceánico profesional, sino un navegante que ha acumulado experiencia a lo largo de las temporadas. Director de una empresa del sector náutico, lleva muchos años navegando y participa regularmente en regatas oceánicas. Su trayectoria incluye varias participaciones en la Transquadra, una regata transatlántica reservada a navegantes aficionados. Terminó 16º en 2016, 10º en 2018 y 4º en 2022.

A lo largo de las temporadas, también ha competido en una serie de pruebas del calendario atlántico, a menudo en Sun Fast 3200. Sus resultados incluyen La Trinité Cherbourg, Pornic Baïona, la Copa Drheam y regatas en el circuito de 45,5. En 2023, obtuvo el 2º puesto en el campeonato nacional de Sun Fast 3200 en La Rochelle. Esta acumulación de pruebas en solitario y a dos es la base de su preparación. Navegar en solitario significa gestionar la fatiga, la meteorología y la fiabilidad del barco durante largos periodos. Estos son los fundamentos esenciales antes de plantearse una travesía transatlántica en noviembre.
Una Clase 50 Abierta con un gran historial

Para la Route du Rhum 2026, Patrick Isoard ha elegido un monocasco Open de 50 pies diseñado por Finot y construido en 1997 por el astillero JMV Industries de Cherburgo. Este barco tiene un largo historial de regatas oceánicas. Botado con el nombre de Magellan Alpha, ha participado en varias regatas oceánicas importantes. En particular, ganó la clase 50 en la regata Around Alone 2002-2003 con el estadounidense Brad Van Liew, imponiéndose en cada etapa.

El yate cambió de propietario y de nombre varias veces. En 2014 participó en la Route du Rhum con Daniel Ecalard. En 2024, Patrick Isoard se convirtió en el propietario del barco y lo rebautizó Santosha antes de embarcarse en un nuevo programa de navegación.
Preparación progresiva a través de la carrera
Antes de aspirar a la Route du Rhum 2026, el proyecto se basa en una serie de eventos preparatorios. El objetivo es validar el barco, la organización y la capacidad de navegar en solitario durante mucho tiempo. En 2024, Patrick Isoard participa en la Transat CIC entre Lorient y Nueva York. En la categoría Vintage, gana la prueba en 16 días, 21 horas y 22 minutos. Esta regata transatlántica fue el primer gran hito del programa.
Ese mismo año, también participó en la Transat Québec Saint Malo. En el recorrido de 2.897 millas, su Class 50 terminó 2º en la categoría Gerry Roufs. En 2025, el barco continuó su programa con varias regatas oceánicas y europeas. Entre ellas, la Regata Transatlántica RORC entre Lanzarote y Granada, la Rolex Fastnet Race y la Nuit des Îles du Ponant en solitario.

Por ello, la preparación de Santosha se centra en equipos robustos y sistemas sencillos. El aparejo, las velas, la electrónica y los herrajes deben poder repararse en el mar con los recursos disponibles a bordo. Para Patrick, ganar no es el objetivo principal. La prioridad sigue siendo crear las condiciones para navegar limpiamente y llevar el barco hasta el final del recorrido.
Un proyecto deportivo asociado a una causa educativa
Además del reto deportivo, el proyecto Route du Rhum 2026 también implica un compromiso solidario. Patrick Isoard apoya a la asociación Les Enfants du Mékong, una organización comprometida con la educación de los niños desfavorecidos del sudeste asiático.
Esta asociación añade una dimensión suplementaria a la aventura marítima. El proyecto vincula una regata transatlántica a un proceso de transmisión y apoyo a la educación.


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