El proyecto Ferrari Hypersail alcanza un hito con la finalización de la misión de Giovanni Soldini, ya que el velero de 30 metros entra en su fase de validación.
Una transición de patrón en plena fase crítica
La marcha de Giovanni Soldini se produce justo después de finalizar la construcción del barco. Y este momento plantea interrogantes. El proyecto abandona la fase de diseño y construcción para entrar en un periodo más delicado, el de las pruebas de mar, la integración de datos y la optimización del rendimiento. Suele ser el momento en el que más pesan los comentarios de los navegantes.
Soldini había participado en la definición del barco desde el principio, con la visión de un navegante comprometido con los programas de alta mar. Su sustitución por Enrico Voltolini, que es a la vez ingeniero y regatista, refleja un cambio hacia un enfoque más orientado a la validación técnica.
Para los navegantes experimentados, se trata de una situación clásica en los grandes proyectos. La transición entre el diseño y la explotación requiere a veces competencias diferentes, pero también puede provocar una pérdida de continuidad en las decisiones técnicas.
Se desarrollará un monocasco volador de 30 metros
El corazón del proyecto sigue siendo este monocasco volador, cuyas características aún no se han hecho públicas. Hablamos de un yate capaz de volar gracias a sus apéndices portantes, en la tradición de los foilers de última generación. A esta escala, 30 metros, las limitaciones estructurales son considerables. Los esfuerzos a los que se ven sometidos los foils, el casco y la jarcia exigen una precisión de ingeniería pocas veces alcanzada en la náutica.
La fase actual se refiere a la instalación de los sistemas de a bordo, su calibración e interacción. Esto incluye la gestión de la energía, los controles de vuelo y los sistemas de control en tiempo real.
Perfiles de la Copa América y SailGP
La elección del nuevo gestor no es baladí. Enrico Voltolini procede de los circuitos de la Copa América y la SailGP, dos entornos en los que los barcos voladores son la norma. Este tipo de apoyo requiere un buen ojo para los datos, capacidad de reacción inmediata y habilidad para trabajar como parte de un equipo técnico ampliado.
Junto a figuras como Glenn Ashby y Guillaume Verdier, que ya participan en el proyecto, el equipo conserva su sólida experiencia en foilers de competición.
La presentación oficial de los colores del barco está prevista para el 21 de abril de 2026.

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