El próximo lanzamiento del Greenline 50 supone un hito importante para el fabricante esloveno. Destinado al mercado de los yates de crucero a motor de 50 pies, este modelo retoma los principios fundamentales de la marca al tiempo que introduce nuevas soluciones de distribución y funcionamiento. Detrás de esta sustitución del Greenline 48 se esconden varias cuestiones que interesan directamente a los propietarios.

Un sustituto del Greenline 48 sin interrupciones técnicas
El Greenline 48 se ha consolidado de forma duradera en la gama del astillero. Por lo tanto, su sustitución no ha consistido en modificar radicalmente la fórmula, sino en perfeccionar una plataforma que ya ha demostrado su eficacia.

El Greenline 50 conserva varias características distintivas de la marca. Entre ellas destacan las pasarelas protegidas por altos baluartes, una superestructura de líneas rectas y amplias superficies acristaladas. Esta continuidad responde a una lógica de durabilidad del producto, un aspecto que suelen buscar los propietarios que desean conservar su embarcación durante muchos años.

El nuevo modelo también promete aumentar su volumen y sus dimensiones generales, aunque aún no se han dado a conocer las características detalladas.

¿Cómo optimizar el espacio habitable a bordo de un yate de 50 pies?
Uno de los aspectos más destacados del Greenline 50 es su habitabilidad. El astillero mantiene una distribución con tres camarotes que pueden configurarse con camas individuales o dobles, según las necesidades de la tripulación.

Se han previsto hasta tres cuartos de baño a bordo. Esta modularidad está pensada tanto para los propietarios que navegan en pareja como para las familias o las tripulaciones que reciben invitados con regularidad.

La cubierta principal permite un desplazamiento a un mismo nivel entre la cabina de mando y el salón. La ausencia de escalones facilita los desplazamientos a bordo. Por su parte, las superficies acristaladas perimetrales favorecen la iluminación natural y la visibilidad desde el interior.

¿Maleta gigante o camarote de tripulación?: ¿qué opción elegir para los programas de navegación?
La parte trasera del Greenline 50 presenta una configuración especialmente interesante para los navegantes de recreo.

Se proponen dos soluciones. La primera da prioridad al espacio de almacenamiento, con un amplio compartimento destinado a albergar el bote auxiliar, el material náutico y el equipamiento de ocio. El acceso se facilita gracias a que toda la banqueta trasera se abre desde la plataforma de baño.

La segunda opción convierte este espacio en un camarote para la tripulación. Esta opción puede resultar interesante para los propietarios que contraten a un marinero profesional o que deseen disponer de una cama adicional independiente.

Esta distribución permite adaptar el barco a actividades muy diferentes, desde una travesía en familia hasta un uso más intensivo durante largos periodos de tiempo.

La hibridación sigue siendo el eje central del proyecto
Desde hace varios años, Greenline viene desarrollando un enfoque centrado en la propulsión híbrida. El Greenline 50 sigue esta línea.

La embarcación puede equiparse con el sistema de propulsión híbrido 6G del astillero o con motores diésel. La instalación eléctrica se basa, además, en un conjunto de baterías combinado con paneles solares.

Esta arquitectura permite cubrir las necesidades domésticas a bordo en modo eléctrico durante periodos prolongados, en función de las condiciones de uso. Para los navegantes de recreo, el interés radica principalmente en la reducción del ruido en el muelle o fondeados, así como en una gestión energética más autónoma.

El sistema híbrido también conserva la flexibilidad de una propulsión térmica convencional cuando las condiciones de navegación así lo exigen.

Flybridge o versión estándar: dos formas de disfrutar de la navegación
El primer ejemplar en construcción cuenta con una configuración de flybridge. Esta versión incorpora un segundo puesto de mando en la cubierta superior.
La cubierta superior también cuenta con asientos, una mesa y un mueble que incluye nevera y fregadero. Esta distribución crea una zona de estar adicional que resulta especialmente agradable durante las travesías de verano.
La disponibilidad de una versión con flybridge permite al astillero satisfacer dos necesidades distintas: optar por un perfil más compacto o disfrutar de un espacio exterior adicional dedicado a la navegación y al descanso.
Con el Greenline 50, el astillero esloveno amplía su oferta en el segmento de los yates de crucero de 50 pies. Se hace hincapié en la modularidad de los espacios interiores, la autonomía energética y la versatilidad de los programas de navegación, al tiempo que se mantienen los principios que han contribuido al éxito del Greenline 48.

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