Pogo 33: un casco de regata tipo semi-scow para volver al velero de regata y crucero

El Pogo 33 comparte su casco con el Pogo RC de competición. El reto consiste en convertirlo en una auténtica embarcación de crucero. Esta evolución incluye una nueva cubierta, dos camarotes y dos tipos de quillas.

¿Es posible partir de un casco diseñado para la competición y conseguir un velero capaz de llevar a una familia de crucero sin que pierda su carácter? Esa es la apuesta del Pogo 33. Para su nuevo modelo de 10,26 m, Pogo Structures conserva la carena del Pogo RC, diseñado por Bernard Nivelt y Sam Manuard, pero desarrolla una nueva cubierta y una auténtica distribución de crucero. Con dos opciones de quilla y una especial atención al IRC, el astillero busca sobre todo poner de nuevo de moda una fórmula algo eclipsada en los últimos años: la regata-crucero.

Un casco tipo semi-scow derivado directamente del Pogo RC

El punto de partida del Pogo 33 es inusual para un crucero. Su casco no se deriva de un modelo anterior de recreo, sino que se basa en el Pogo RC, desarrollado para la competición.

Bernard Nivelt y Sam Manuard han diseñado un casco de tipo semi-scow que retoma los principios observados en los últimos años en diferentes clases de regatas de alta mar, desde los Mini hasta los IMOCA, pasando por los Class40.

Así pues, el Pogo 33 conserva una plataforma de 10,26 m de eslora por 3,54 m de manga. La relación entre estas dos dimensiones ya da una idea de la búsqueda de estabilidad en la forma y el volumen que persiguen los arquitectos.

Pogo Structures presenta el futuro modelo como un velero de crucero capaz de planear y navegar a la vela. Sin embargo, habrá que esperar a su botadura y a las primeras pruebas para saber en qué condiciones de viento y mar esta capacidad puede ser realmente aprovechada por una tripulación de crucero.

El nuevo puente marca la diferencia con el barco de regatas

Si el casco es el del RC, la cubierta cambia por completo. Es principalmente en esta zona donde Pogo Structures transforma la plataforma de regata en un crucero.

El nuevo diseño de la cubierta debe permitir, entre otras cosas, conseguir una cabina más protegida y, sobre todo, liberar el espacio necesario para el acondicionamiento interior.

La distribución incluye una cabina doble en la proa y otra en la popa. Se han previsto plazas de descanso adicionales en los asientos del salón. En la popa hay un cuarto de baño cerrado con aseo.

La cocina, con fregadero y horno, la mesa de cartas, el armario, los compartimentos y el cuarto técnico completan el equipamiento. Por lo tanto, el Pogo 33 no se limita a hacer que el RC sea habitable durante unas pocas noches. Su distribución interior se corresponde con la de un auténtico crucero de unos diez metros.

Dos quillas que cambian de verdad el programa del Pogo 33

Pogo Structures ofrecerá el modelo 33 con dos configuraciones de apéndices, pero la elección no se limita a una simple opción de catálogo.

La quilla fija ofrece un calado de 1,95 m. El astillero la destina principalmente a propietarios cuyos planes incluyan un mayor número de regatas. Pogo señala asimismo que esta solución se adapta mejor a las restricciones del rating IRC.

Por el momento, esta afirmación sigue siendo imposible de cuantificar. No se ha facilitado ninguna clasificación provisional y el barco aún se encuentra en fase de desarrollo. La versión con quilla elevable adopta una filosofía diferente. El calado pasa de 2,80 m con la quilla bajada a solo 1,15 m cuando esta se eleva.

68 m² de superficie vélica en ceñida y dos opciones de mástil

El Pogo 33 cuenta con una superficie vélica de 68 m² en ceñida. El mástil de aluminio viene de serie, mientras que el aparejo de carbono estará disponible como opción.

Esta última solución resultará lógicamente interesante para los propietarios que dan mayor importancia a las regatas y a la búsqueda del rendimiento. Reducir la masa en la parte superior también es un factor importante en un velero de gran eslora, cuyo comportamiento depende, sobre todo, de la estabilidad de la forma. Aún se desconocen el desplazamiento y el peso del lastre.

Un barco para competir en la clase IRC sin renunciar a los cruceros

Pogo Structures apuesta claramente por el regreso a las regatas de crucero con este modelo. El Pogo 33 no se presenta como un barco de regatas al que se le hayan añadido unas cuantas literas, sino como un crucero capaz también de participar regularmente en regatas IRC.

El astillero se dedica tanto a regatas de alta mar, como el Fastnet, la Transquadra o la Transat Cap Martinique, como a las regatas IRC que se organizan a nivel local a lo largo de la temporada.

Probablemente sea en este uso mixto donde el Pogo 33 tendrá que demostrar su valía. Un propietario puede pasar varias semanas de crucero y luego preparar su barco para una regata sin cambiar de embarcación.

Pero la versatilidad siempre conlleva sus limitaciones. Los depósitos llenos, el ancla, la lancha auxiliar, el material de seguridad, el equipamiento de cocina y los efectos personales no desaparecen por arte de magia cuando el barco cruza la línea de salida.

La competitividad del Pogo 33 en la IRC dependerá, por tanto, también de su desplazamiento real en configuración de regata y de su rating. Dos datos que aún se desconocen.

Un Pogo de crucero diseñado para navegar en alta mar

El Pogo 33 se presenta en la categoría de diseño A. El astillero también tiene previsto incorporar de serie bloques de espuma que aporten una reserva de flotabilidad.

Estas decisiones se ajustan al programa de navegación en alta mar para el que se ha concebido el barco. Además, adquieren una importancia especial en un velero destinado a alternar la navegación de crucero y la competición en alta mar.

Sin embargo, el astillero aún no ha facilitado detalles sobre el equipamiento de serie, la motorización ni la capacidad de los depósitos de agua y combustible. Todos ellos son elementos determinantes para evaluar su autonomía real en crucero.

Por el contrario, el diseño prevé una bodega técnica, un espacio que suele ser muy valioso en un barco destinado a navegar durante largos periodos y a llevar a bordo más material que una embarcación destinada exclusivamente a las regatas.

Habrá que esperar hasta el verano de 2027 

El Pogo 33 se encuentra actualmente en fase de estudio en Pogo Structures, en Combrit. Bernard Nivelt y Sam Manuard continúan desarrollando el proyecto junto con la oficina de estudios del astillero. La botadura del primer ejemplar está prevista para principios del verano de 2027. Las características anunciadas hoy aún pueden sufrir cambios antes de esa fecha.

Faltan, entre otras cosas, el desplazamiento, el lastre, la motorización, la capacidad de los depósitos, la clasificación IRC y el precio. Y, sobre todo, ningún barco ha navegado todavía.

Sin embargo, el concepto está claramente definido. Con el Pogo 33, el astillero bretón no pretende transformar progresivamente un crucero en un barco más deportivo. Parte de un casco de regata y le añade lo necesario para navegar. Queda por ver, en el agua, dónde se situará exactamente el equilibrio entre estos dos mundos.

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