Route du Rhum 2026: Gaëtan Thomas, un Class40 y un reto de última hora

Gaëtan Thomas, el belga que organizó su Route du Rhum a última hora
Gaëtan Thomas, el belga que organizó su Route du Rhum a última hora

A sus 39 años, Gaëtan Thomas se dispone a tomar la salida de su primera Route du Rhum. Sin embargo, este navegante belga, que cuenta con casi veinte años de experiencia profesional, no tenía previsto participar en esta edición. Una propuesta inesperada le permitió hacerse con un Class40 y lanzarse a una preparación relámpago. Con un doble reto: estar listo para la travesía transatlántica y seguir difundiendo el mensaje de concienciación sobre los ictus que lleva su barco.

Un marinero belga que ha navegado por todos los mares del mundo

Gaëtan Thomas no es ningún novato en las regatas de alta mar. Nacido en Bélgica en 1987, descubrió la vela desde niño, primero en la clase Optimist y luego en la 420. Se incorporó a la selección belga y participó en varias competiciones internacionales antes de pasarse a los veleros de crucero.

El resto de su trayectoria es menos convencional. En lugar de dedicarse exclusivamente a los circuitos de regatas, acumula numerosas experiencias profesionales en el mar: traslados de embarcaciones, travesías transatlánticas, preparación de embarcaciones, dirección de tripulaciones y regatas de alta mar.

A día de hoy, suma más de 200 000 millas náuticas, una veintena de travesías oceánicas y una vuelta al mundo en regata. Ha navegado en monocascos y multicascos de diferentes tamaños, tanto en solitario como en tripulación.

La Clipper Race, una experiencia decisiva

En 2017, fue seleccionado como patrón profesional para la Clipper Round the World Yacht Race. Esta regata alrededor del mundo por etapas tiene una particularidad: las tripulaciones están formadas por navegantes aficionados, a veces con poca experiencia, supervisados por patrones profesionales.

Gaëtan Thomas asume entonces el mando del velero Garmin , un monocasco de 70 pies. La temporada 2017-2018 terminó con un cuarto puesto en la clasificación general para su equipo.

Más allá del resultado deportivo, esta experiencia le ha proporcionado un profundo conocimiento de las travesías largas, de la gestión del equipo humano y de las limitaciones materiales que conlleva una regata alrededor del mundo.

Desde entonces, este belga, afincado en Lorient, sigue ejerciendo como patrón y preparador. Entre otras cosas, participa en travesías transatlánticas y navega en diferentes Class40. En 2025, también participará en la Transat Café L'Or.

Una invitación inesperada para la Route du Rhum

La Route du Rhum formaba parte de sus ambiciones, pero la oportunidad de participar en la edición de 2026 se presentó demasiado tarde. A principios de octubre, en una conversación dedicada a la búsqueda de patrocinadores, Gaëtan Thomas explicó que había recibido una propuesta inesperada para tomar la salida en la clase Class40.

El barco se lo ha cedido su propietario, José Guilherme Caldas, un médico brasileño comprometido con la sensibilización sobre los accidentes cerebrovasculares.

El monocasco luce entonces los colores de Barco Brasil, con el número 151.

Para el navegante belga, esta oportunidad cambia de inmediato sus prioridades. Hay que preparar el barco, organizar la logística, reunir el material necesario y cumplir con los requisitos deportivos de la prueba.

Normalmente, la participación en la Route du Rhum se prepara con mucha antelación. En su caso, gran parte del trabajo debe realizarse en unas pocas semanas.

Un Class40 que ya ha cruzado los océanos

El barco que se ha confiado a Gaëtan Thomas no procede directamente de un astillero. Este Class40 de 12,19 metros ya ha participado en un proyecto de vuelta al mundo bajo los colores de Barco Brasil. En él se refleja, entre otras cosas, la historia de José Guilherme Caldas y Luiz Bolina, quienes aprovecharon sus travesías para sensibilizar al público sobre los accidentes cerebrovasculares.

Para la Route du Rhum, Gaëtan Thomas se hace cargo, pues, de un barco que ya cuenta con una trayectoria deportiva y asociativa.

Esta situación tiene una ventaja: el monocasco ya está disponible, lo que evita tener que financiar su adquisición o su construcción.

Pero también exige un trabajo de puesta a punto. Tras largas travesías, hay que revisar el equipamiento y sustituir algunas piezas. El navegante debe adaptarse a un calendario ajustado y a unos recursos económicos limitados. Su experiencia como preparador le permite realizar él mismo una parte importante de las intervenciones.

Se ha conseguido la clasificación, pero el presupuesto sigue siendo precario

En el ámbito deportivo, Gaëtan Thomas se clasificó rápidamente. Queda por resolver la cuestión económica.

Las necesidades se referían, en particular, al aparejo fijo, las escotas de traslucha, las drizas, algunas reparaciones del mástil, los gastos de manipulación y la compra de material complementario.

El presupuesto ha ido cambiando a lo largo de las semanas. El navegante ha recurrido a sus ahorros personales y ha contado con la ayuda de sus allegados para financiar los primeros gastos.

Por lo tanto, el reto ya no consiste únicamente en clasificarse. También hay que disponer de un barco listo para navegar y de los medios necesarios para completar la regata hasta Guadalupe.

Una travesía transatlántica para concienciar sobre los accidentes cerebrovasculares

El proyecto también tiene una vertiente asociativa. El Class40 Barco Brasil lleva varios años difundiendo un mensaje de prevención sobre los accidentes cerebrovasculares: «Cada minuto cuenta».

Al hacerse cargo del barco, Gaëtan Thomas desea continuar con esta iniciativa junto con el fondo de dotación France AVC.

Se ha puesto en marcha una campaña de financiación colectiva en HelloAsso . Debe contribuir a los gastos de preparación y participación en la regata, al tiempo que apoya las acciones de sensibilización. Por lo tanto, conviene distinguir entre la financiación deportiva del barco y las cantidades destinadas directamente al fondo de dotación.

El mensaje de prevención se basa en un principio sencillo: ante la sospecha de un ictus, la rapidez de la atención médica es determinante. Reconocer los síntomas y llamar inmediatamente a los servicios de emergencia puede cambiar el pronóstico.

Para Gaëtan Thomas, la Route du Rhum ofrece la oportunidad de prolongar esta campaña de sensibilización durante una travesía por el Atlántico.

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