Diseño del puente y herrajes: la firma Leopard

Con una cabina de proa accesible desde el salón, una circulación casi a nivel, un salón acristalado panorámico y espacios modulares para el entretenimiento, el Leopard 52 lleva la lógica interior-exterior un paso más allá, preservando al mismo tiempo sus soluciones muy marineras.

Accesos diseñados para la vida real: faldas, natación, botes, etc

El embarque marca inmediatamente la pauta. Los faldones de popa son amplios y acogedores, lo que facilita subir a bordo y volver a salir para darse un baño. A babor, una escalera de baño concebida como un auténtico apoyo recuerda la prioridad dada a la solidez y la practicidad.

Desde el faldón, unos escalones conducen a la bañera de popa, donde se puede descubrir una de las opciones más reveladoras: una plataforma eléctrica sumergible, diseñada como una auténtica playa, que puede simplificar la botadura de los "juguetes", el atraque de la embarcación auxiliar y la vida en el ancla.

En la versión estándar, Leopard se mantiene fiel a un clásico de eficacia probada: pescantes eléctricos para izar la embarcación auxiliar. También en este caso encontramos la lógica a prueba de chárter: soluciones sencillas y robustas adaptadas a ciclos de uso intensivo.

La gran bañera de popa: un espacio flexible para bebidas y cenas

La bañera de popa es el corazón social del barco. Una gran mesa, asientos generosos y, sobre todo, los asientos modulares tan típicos del Leopard: puedes ajustar tu posición según quieras mirar al mar o girarte hacia la mesa. La idea es poder vivir "fuera" sin perder la convivencia, y transformar la bañera según el momento.

La gran novedad es la posibilidad de abrir de par en par el mirador: la bañera y el salón pueden convertirse en un único espacio. Con la opción de una mesa más larga, incluso es posible crear una mesa muy grande, con capacidad para 15 personas cuando todas las zonas están configuradas en modo recepción.

Circulación fluida de la parte trasera a la delantera

En muchos catamaranes, la separación entre la bañera y el salón crea un vacío: un umbral, un pilar, una puerta. Aquí, Leopard busca un flujo casi nivelado entre la popa y la proa, hasta la famosa bañera de proa, accesible desde el interior.

Es una de las señas de identidad históricas del Leopard: un salón protegido en la proa, muy frecuentado en el fondeadero para desayunar, tomar un aperitivo o alejarse un momento de los transeúntes en el muelle. En la práctica, esto da verdadera libertad: uno elige su "salón" según el sol, el viento, la orientación del fondeadero o la intimidad que desee. Es una pena que la plancha, elemento esencial en este tipo de unidad, sea tan pequeña.

Cocina y mesa de cartas: ergonomía diseñada "en el mar

En el interior, la larga cocina libera espacio y facilita los desplazamientos. La encimera en forma de U aporta una característica esencial: cuando estás en el mar, puedes encajarte en tu sitio, trabajar con seguridad y limitar los movimientos no deseados.

Encontramos el equipamiento esperado (placas de inducción, electrodomésticos), con un evidente toque "premium", y algunos detalles ingeniosos: un cajón deslizante para acceder fácilmente a la cafetera, compartimentos de almacenamiento diseñados para mantener la vajilla a salvo y, sobre todo, un purificador de agua, que tiene todo el sentido para un programa de crucero de larga distancia.

La mesa de cartas, colocada con una vista despejada, añade un verdadero confort: un agradable asiento de vigilancia y una posición "frente al mar" que encaja con el espíritu de un velero, no sólo de un piso flotante.

La gran revolución visual: del plexiglás al vidrio

Esta es una de las características clave del Leopard 52: el astillero ha sustituido el acristalamiento de plexiglás por cristal auténtico en las grandes superficies acristaladas, para ofrecer una visión de casi 360°. Más allá del factor estético, las ventajas son tangibles: mantenimiento más fácil, mayor durabilidad, ausencia de amarilleamiento, sensación de solidez.

La obra vincula este desarrollo a la rigidez de su estructura: una plataforma fabricada en un solo molde y la presencia de una viga de compresión de acero, que permite aceptar las tensiones e integrar estos acristalamientos más exigentes.

Camarotes: de propietario a chárter, una gama muy amplia

El Leopard 52 está disponible en versiones de 3 a 6 camarotes. En la versión de 3 camarotes para armador, hay una suite de armador muy 'gran viaje' con mucho espacio de almacenamiento, una cama grande, un baño generoso y la ducha más grande a bordo. Un camarote VIP con cama en isla y acceso directo al mar. El casco de babor alberga un cuarto de servicio (lavandería/taller) particularmente interesante: un espacio poco común, inestimable para un crucero largo, y adaptable según las necesidades.

En la versión chárter, la lógica cambia: más cabinas, volúmenes optimizados y, a veces, baños adaptados a la operación. Sin embargo, Leopard mantiene una constante: cada camarote dispone de su propio cuarto de baño con ducha, lo que sigue siendo un argumento de peso para los programas de chárter premium.

Más artículos sobre el tema